El jueves 5 de julio el Ministerio de Hacienda de Perú elevó la sobretasa sobre la importación de arroz de US$ 77 por tonelada a US$ 90 por tonelada.
Los importadores en ese país tenían la opción de pagar el 15% del precio costo y flete (CIF) de importación en lugar de la sobretasa, pero ahora el gobierno peruano subió ese porcentaje a 20% extendiendo esta medida hasta fin de 2018.
Pedido de restricciones
Los agricultores peruanos volvieron a manifestarse este año pidiendo la restricción a las importaciones de arroz.
Ya en 2017 se dio un paro que obligó a las autoridades a aplicar cambios. Uno de ellos fue tomar al arroz uruguayo como la referencia para fijar la sobretasa de importación en lugar del arroz tailandés, lo que llevó a una mayor carga impuesta sobre las compras externas del cereal.
Entre enero y junio las importaciones peruanas de arroz alcanzaron 124.300 toneladas con un precio CIF de US$ 590 por tonelada. El volumen fue 17,4% inferior a igual período de 2017, cuando el valor promedio fue de US$ 580 por tonelada.
Uruguay, proveedor clave
Según datos de la firma Agrodata Perú, en el primer semestre del año las importaciones uruguayas representaron el 68% del total medido en dólares. En igual período de 2017 Uruguay concentró el 60% del total de las compras peruanas del cereal.
Asimismo, las importaciones de arroz brasileño representaron el 25% del total contra el 19% del primer semestre del año anterior.
Las compras de arroz de Tailandia –de menor precio y el que más afecta a los agricultores peruanos– bajó al 5% del total contra el 13,1% del período enero-junio del año pasado.