5 de junio de 2014 13:21 hs

Los toros que participarán de la 39ª prueba de comportamiento de la Central Kiyú tendrán una recría muy diferente a la de los que participaron de las pruebas anteriores. Los 122 terneros de 39 cabañas preseleccionados para la prueba ingresaron a un encierro a corral donde serán evaluados individualmente en el marco del proyecto conjunto que llevan adelante la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay (SCHU), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, la Asociación Rural del Uruguay, el Instituto Nacional de Carnes y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

En la prueba de eficiencia, los terneros entraron a la Central Kiyú al destete, pasaron un período de adaptación en pradera y después al período de adaptación en el corral. Una vez que aprendieron a comer en los comederos se les empezó a medir el consumo individual y se completa la prueba durante 70 días, terminando el 29 de agosto.

Cada una de las cabañas eligirá uno de los tres o cuatro animales que envió para que participe del remate de 2015, que tradicionalmente abre la zafra de reproductores el último sábado de setiembre. Los animales sobrantes serán enviados a sus cabañas de origen para que los cabañeros los sigan preparando.

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Cuando los toritos salgan del corral, pasarán un mes a pasto y después, entre octubre y abril, seguirán con la tradicional prueba de Kiyú de toros alimentados exclusivamente a pasto. En el segundo invierno no se encerrarán, seguirán con el tratamiento de siempre para prepararse para el remate, con algún verdeo o festuca y en algún momento se los suplementará.

Antes del ingreso de los terneros que están encerrados ahora se realizó un primer ciclo de 55 animales que ya terminó y se empezaron a generar los datos de eficiencia de conversión.

Los comederos instalados en el corral de la Central de Pruebas de Kiyú llaman mucho la atención por su tecnología, desarrollada en Canadá. Son comederos especiales donde los animales comen individualmente. Cuando el animal mete su cabeza en el comedero el equipo lee la caravana de trazabilidad y también detecta cuando saca su cabeza. En el fondo del comedero hay una balanza y el equipo registra el peso de la ración cuando el animal entra y cuando sale, colocando el consumo de cada animal según el chip de su caravana.

“Luego de un período tenemos los datos de consumo diario de cada animal, los vamos pesando y teniendo los datos de eficiencia, o sea qué cantidad de alimento consumió para producir cada kilo de carne”, destacó a El Observador Agropecuario el presidente de la SCHU, Patricio Cortabarría.

Además de los comederos se generaron instalaciones con las taipas de decantación para lograr el menor impacto ambiental, un sistema para tener el mayor bienestar animal posible dentro de las instalaciones. “Es un proyecto muy importante, que se viene ejecutando de forma correcta”, señaló el criador.

La 38ª prueba
Los toros de las caravanas dos y 36, de las cabañas Doña Elvira –de Elvira Romay– y Los Piquillines –de Carlos Pilón–, fueron los ganadores de la 38ª Prueba de Comportamiento de la Central Kiyú, en los grupos uno y dos, respectivamente. Ambos toros fueron los que obtuvieron las mayores ganancias de peso diarias en sus grupos respectivos durante la prueba que se realizó entre el ocho de octubre de 2013 y el 22 de abril de 2014.

El toro de Doña Elvira –el único astado de los que participaron de la prueba– obtuvo una ganancia diaria promedio de 1,075 kilos, en tanto el Polled Hereford de Los Piquillines ganó en promedio 1,172 kilos por día. La prueba que se realizó durante 196 días, alimentando a los toros exclusivamente a pasto natural, sin ningún tipo de suplementación, tuvo la participación de 36 toros de 36 cabañas de todo el país.

En cada grupo los reproductores se ordenaron por índice final, a través de un cálculo que se realiza a partir de la ponderación en 75% de la ganancia de peso diaria y 25% del peso a los 18 meses. Los toros ganadores de cada grupo son aquellos que logran el mayor índice final. El índice final del toro de la caravana dos fue 114,9, en tanto el de la caravana 36 logró un índice final de 130,4.

El martes 3 se realizó la evaluación subjetiva a cargo de Luis Ignacio Bordaberry, Fernando Alfonso y Germán Morixe (hijo). Los toros integrarán la oferta del remate 2014. El orden de ventas se armará de acuerdo a una combinación de los índices finales de cada toro con los puntajes de la evaluación de los jurados.

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