El convenio colectivo entre empleadores y trabajadores del sector rural venció el pasado 30 de junio, al igual que un gran número de acuerdos de la actividad privada.
Una vez vencido, corresponde pagar el correctivo por inflación pasada, que surge de la diferencia entre los ajustes salariales otorgados por inflación proyectada entre el 1°de julio de 2022 y 30 de junio de 2023 (5,06%), y la inflación real en el mismo período (5,98%)
Ese correctivo sobre salarios y jornales será de 0,88%, según cálculos de El Observador y se debe hacer efectivo sobre las remuneraciones vigentes al 30 de junio. Esto abarca a trabajadores de ganadería, agricultura, tambos y actividades conexas.
Originalmente estos sectores habían pactado en la ronda salariales de 2021 un solo correctivo por inflación que se activaría a mitad de 2023 (24 meses). Pero el año pasado se realizó un adelanto por los primeros 12 meses del convenio, atendiendo a las sugerencias que había realizado el Poder Ejecutivo.
Ajustes futuros
Y para determinar los nuevos ajustes salariales se deberá esperar al resultado de las negociaciones para renovar el acuerdo, en el marco de 10° Ronda de Consejos de Salarios que está en marcha.
La pauta sugerida por el Poder Ejecutivo propone acuerdos a dos años, y con una primera corrección salarial de 2,7% retroactiva al 1° de julio. Ese es el porcentaje de inflación esperada para el segundo semestre.
De todas formas, vale recordar que esa pauta es una base para la negociación. Empleadores y trabajadores pueden establecer otro tipo de condiciones si se ponen de acuerdo.
También deberán acordar en cómo completar la recuperación del salario real perdido durante el período de pandemia (ronda puente de 2020) y no recuperado en la ronda pasada.