Según ATEC, en la administración anterior 80 trabajadores tenían contrato por caché artístico. Cuando Mautone asumió la dirección de Cultura, 20 se regularizaron y los 60 restantes terminaron sus actividades. Esto, aseguró el vocero del gremio, afectó programas de inclusión sociocultural como Fábricas de la Cultura.
Según fuentes de la DNC, llegó a haber 29 fábricas de cultura y ahora, por falta de presupuesto, quedan en funcionamiento seis.
Por su parte, Alba aseguró que esta crisis afecta los talleres de inclusión sociocultural en cárceles y que involucran población de adultos mayores, pacientes psiquiátricos y con consumo problemático de drogas.
Además, el gremio afirmó que los contratos precarios no generan historia y no coinciden con las tareas que desempeñan. El Observador se contactó con trabajadores que hace más de cuatro años cumplen tareas administrativas mientras que sus contratos dicen que son docentes.
El director Mautone habló con
semanario Búsqueda donde admitió que 41 trabajadores dejaron sus cargos en lo que va de su
gestión y que muchos pasaron a otras dependencias del Ministerio de Educación y Cultura.
Los reclamos también tuvieron eco en los premios Graffiti cuando el músico premiado como Mejor Solista Masculino, Nicolás Molina de Molina y los Cósmicos, manifestó que él grabó su música en la Usina Cultural del MEC en Castillos, Rocha, y que hoy ese espacio es parte de la crisis en la Dirección de Cultura.
ATEC dijo que Mautone dejó de asistir a las reuniones bipartitas y que está previsto que la semana que viene haya una tripartita en el Ministerio de Trabajo para destrabar la situación.