“Todo este combo sumado hace muy difícil la tarea de seguir adelante. Hoy en día estamos evaluando soluciones pero no hay ninguna que parezca definitiva”, subrayó Allosia.
En tanto, afirmó que los plazos se acortan cada vez más y está llegando el momento en que la empresa deberá tomar una decisión acerca de si, efectivamente, despide a algunos trabajadores o los retoma para que vuelvan a la actividad.
Si bien parece que la reactivación paulatina del turismo nacional es una posibilidad en el corto plazo, Allosia afirmó que en el caso de EGA no “mueve demasiado la aguja”. “Obviamente que es importante y ya tenemos planes al respecto, pero la verdad es que solo el turismo nacional no nos permite salir de esta situación”, agregó al respecto.
Para tener una idea, Allosia contó que si el turismo interno se reactiva, el kilometraje de la empresa aumentaría alrededor de 8%. En total, si esto sucede, EGA tendría una actividad del 18% entre turismo interno y los turnos que actualmente mantiene. “Es algo, pero a la vez no es nada si uno lo compara con la empresa que era en febrero de este año”, dijo.
Si bien –según el gerente– la empresa está en permanente contacto con los trabajadores para evaluar soluciones, no han podido encontrar la manera de alivianar la situación.
Para Allosia, lo más complicado es que en los hechos no hay ningún responsable porque “la pandemia no es producto de una acción humana”.
La directora de Agencia Central, Catalina Vejo, coincidió con el empresario al subrayar que la situación de todas las empresas es igual. “Habrá matices mínimos, pero si hablás con los empresarios todos están pasando por una profunda crisis”, afirmó.
Un subsidio para respirar
Parte de la solución que considera el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) es dar un subsidio al sector. Para esto, están en permanente comunicación con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a fin de evaluar las posibilidades de conseguir este dinero y cuánto sería.
Esto, según Allosia, significaría un gran respiro para el sector. Recalcó, de igual modo, que el dinero que el Poder Ejecutivo daría es para prevenir algún tipo de desfinanciación dentro del grupo de empresas del sector.
Diego Battiste
En diálogo con Café & Negocios, Juan José Olaizola, el subsecretario de Transporte y Obras Públicas, coincidió con Allosia en que el reclamo se repite en todos los casos: “Solicitan un aporte del Estado”.
En cuanto al subsidio, el jerarca prefirió no brindar el monto que se maneja pero adelantó que las conversaciones con el MEF vienen bien y se espera poder llegar a un acuerdo en los próximos días.
“Creo que va a haber un apoyo, se está definiendo el monto y en qué parte van a contribuir los involucrados”, agregó Olaizola.
Añadió que el argumento de los empresarios es que tienen unidades de transporte en las carreteras nacionales, pero están yendo a pérdida porque la demanda es muy inferior y no cubre los gastos.
“Esto ha evolucionado al alza pero las empresas en general han tenido un proceso de pérdida”, comentó Olaizola. En cuanto a la realidad del sector, Olaizola afirmó que hay compañías puntuales que ya arrastraban problemas económicos.
Estos casos se atenderán de forma particular, porque uno de los objetivos que tiene el ministerio es evitar el cierre. “Para nosotros es central el usuario y la conectividad del país”, afirmó el jerarca.
Baja demanda
El sector del transporte interdepartamental tiene alrededor de 10 mil empleados. Hoy en día el 60% no está trabajando. Aún no hay cifras de despidos, pero algunas empresas ya prevén no retomar la actividad con el 100% de la plantilla, según contó el secretario de la Asociación de Empresarios del Transporte Carretero por Autobús (Anetra), Walter Sosa.
“La realidad es que nosotros no vamos a volver a trabajar al 100%, eso lo sabemos”, resumió Sosa. En este sentido, en Anetra, han hecho algunas proyecciones y uno de los puntos que más preocupan es la baja en la demanda.
Según lo que pudo contar Sosa, los uruguayos han cambiado el hábito con relación a la movilidad. Hoy en día, a pesar de que el costo en combustible es mayor, por razones de seguridad sanitaria se prefiere viajar en auto y así evitar el riesgo de contagiarse. Vejo de Agencia Central coincidió con Sosa en que el sector no se reactivará en su totalidad y agregó que el factor del miedo es el que les está jugado en contra.
Diego Battiste
Explicó que muchos pasajeros le han manifestado que “no estarían seis horas metidos en un ómnibus después de todo lo que pasó”.
También dijo que los hábitos de consumo han cambiado y que va a llevar mucho tiempo que el sector se reacomode para lograr una demanda que permita cumplir con todas las obligaciones. “Mientras tanto, vamos a manejar soluciones que vayan paliando la situación. Ojalá tuviéramos una bola de cristal”, manifestó Vejo.
En esta línea, agregó que aún no se han considerado alternativas en el servicio para lograr aumentar la demanda.
“Eso va a depender, en gran parte, de la disponibilidad de la gente para viajar en ómnibus. Hay cosas que vinieron para quedarse y contra eso es difícil luchar”, agregó.
Por su parte, el subsecretario Olaizola comentó que aún no hay planificadas medidas que incentiven la reactivación del sector. No obstante, se está analizando cómo puede llegar a ser “el volver a andar” del transporte pero no se han tomado resoluciones al respecto. “Esto es otra etapa, que prevemos que se dé en la segunda mitad del año”, añadió.
Los empresarios preveían que esta situación iba a cambiar una vez se retomara la actividad en la educación, dado que muchos docentes y estudiantes precisan del servicio para llegar a su centro educativo. No obstante, Sosa reconoció que aun con este factor agregado están muy por debajo de lo que esperaban y los números indican que la demanda es menor al 40%. “La crisis nos ha pegado mucho”, resumió Sosa. Esto hace que las economías de las empresas decrezcan significativamente, sobre todo pensando en aquellas más pequeñas que se encuentran en el interior del país. Sosa contó que algunos empresarios han manifestado que deberán cerrar en los próximos meses porque ya no tienen liquidez para afrontar los gastos fijos.
Los salarios
Otra de las consecuencias que viene dejando la pandemia se refleja en el nivel salarial. Según el directivo de Anetra, se está manejando un reacomodo en los consejos salariales porque hay algunas “conquistas” que hoy en día no se pueden pagar.
Si bien Sosa prefirió no ahondar en cuáles serán las decisiones en materia de salario, descartó que se esté hablando de bajar el laudo de los trabajadores del transporte. “De ninguna manera intentaremos bajar los laudos; al contrario, los honramos y respetamos”, dijo enfáticamente.
Tanto Vejo como Allosia coincidieron con Sosa en que las empresas están haciendo el mayor de los esfuerzos por no rebajar el salario de los trabajadores. De igual modo, según la directora de Agencia Central, las compañías del sector están transitando por un arma de doble filo, ya que deben seguir trabajando para mantener conectado al país mientras sortean las vicisitudes económicas. “Desde el primer momento entendimos que lo importante era no dejar de andar, pero es difícil poder hacerlo en estos términos. Sobre todo, porque reina una gran incertidumbre sobre qué va a pasar”, contó Vejo.
Los trabajadores esperan
Juan Arellano, representante de la Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott), señaló a Café & Negocios que están a la espera de negociar seguros de paro rotativos. “Nosotros no queremos que unos accedan al seguro de paro y otros no”, explicó Arellano.
Sin embargo no se ha podido llegar a esta instancia porque, según el sindicalista, hay empresas que se niegan a rotar a sus trabajadores. En este sentido, Arellano comentó que los colaboradores que están en actividad se encuentran haciendo más kilómetros de lo normal porque se necesita cubrir varios turnos.
“Hay empresas que están recortando el servicio de guarda en coches doble piso. Entonces la misma persona hace todo”, comentó Arellano. En contraposición, Allosia aseguró que en el caso de EGA los choferes vienen haciendo el mínimo de kilómetros que se permite. “Lo menos que se puede hacer son 8.000 kilómetros y hoy en día apenas llegamos a 8.200”, afirmó el gerente general. Sosa de Anetra, por su parte, reafirmó que en la mayoría de las empresas apenas se logra superar los 8.000 kilómetros.