Un anillo solitario de oro de 18 quilates con brillante, fue lo más relevante del remate de alhajas que presentaron el pasado miércoles los rematadores Ernesto Prilassnig Yelicic y Andrés Prilassnig Cunha.
La joya tuvo muchos interesados y después de escucharse varias ofertas –algunas por teléfono– se cotizó en US$ 5.750.
El remate tuvo en el catálogo unos 320 lotes, en los que los más requeridos fueron los anillos, caravanas, relojes, cadenas y collares.
En los relojes, el valor más alto fue para un Cartier modelo Santos ‑de acero‑ que alcanzó a US$ 2.480. El segundo precio en este rubro fue para un reloj Omega Constellation de oro y con calendario, vendido en US$ 1.750.
Entre las joyas, un anillo de 18 quilates y oro gris con esmeralda oval de 0,70 quilates se subastó en US$ 1.550.
Por US$ 1.500 se vendieron un par de caravanas largas de platino con brillantes de dos quilates y otro anillo cintillo de oro de 18 quilates y oro gris con brillantes de 1,2 quilates.
En US$ 1.150 se subastó el lote 170, un collar moderno de oro de 18 quilates, y en
US$ 1.000 fue vendido el lote 210, un anillo de oro de 18 quilates y oro gris con tres brillantes de 1 quilate.
Balance y futuro
Sobre las conclusiones que dejó la subasta, el rematador Andrés Prilassnig dijo a El Observador que: “El resultado lo calificamos como muy bueno. Estamos muy conformes con los valores obtenidos como así también con la concurrencia de público”.
El martillero dijo estar agradecido con los clientes habituales y con los nuevos por depositar su confianza en el trabajo que realiza la empresa.
Sobre la actividad de futuro, Prilassnig confirmó que los próximos tres remates son de alhajas y relojes, antigüedades, adornos y mobiliario, y pintura nacional y extranjera.
Para estas propuestas la empresa ya tiene abierta la recepción de mercadería, aunque debe definir aún si las actividades serán este mes o en setiembre.