El presidente estadounidense Barack Obama y los líderes del Congreso de ambos partidos son los protagonistas de una película digna de Hollywood. En una reunión urgente en la Casa Blanca acordaron a contrareloj realizar un último esfuerzo para evitar que en Año Nuevo la principal potencia del mundo inicie una caída lenta pero sostenida hacia un “precipicio fiscal”. Para ello, el Senado y la Cámara de Representantes deben pactar en las próximas horas un plan económico que sustituya un paquete tributario y de baja del gasto público, que en los hechos debería entrar en vigencia el próximo 2 de enero, del cual todos dicen que será altamente recesivo y que echará por tierra las tibias señales de recuperación económica.
Un apocalipsis fiscal
La Casa Blanca y el Congreso de EEUU negocian hasta último minuto un plan para evitar que el 1º de enero empiecen a regir alzas impositivas y recortes de gastos