El camino hacia la esperada reapertura fue, al menos, tortuoso. Hubo adjudicaciones, comienzo de obras, una crisis financiera, suspensión de las obras, nuevas adjudicaciones, casinos municipales fundidos, incumplimiento de plazos y promesas; sobre todo promesas.
Una historia de anuncios, obras y suspensiones
Demoró más su refacción que su construcción; su cierre en 1997 fue marcado por pérdidas anuales de US$600 mil y desde entonces vio más anuncios y proyectos que concreciones