A los niños no les interesan los conflictos políticos sobre las fronteras, los impedimentos del lenguaje o las cuestiones xenófobas, por eso muchas veces son un ejemplo para los adultos de cómo comportarse frente al resto de la sociedad. Eso sucedió con Amanda Moore, una niña del estado de California que escribió una carta en español- pese a no conocer el idioma- para Rafael Anaya, un niño mexicano a quien veía siempre solo en su escuela.
Una niña rompe las barreras del idioma para que su compañero de clase no esté solo
Amanda Moore, de Estados Unidos, y Rafael Anaya, de México, se hicieron amigos gracias a Google Translate