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Una pregunta de US$ 2.000 millones: ¿Nueva York y Virginia pagaron de más por Amazon?

Los economistas han criticado los incentivos fiscales pues los consideran ineficientes e innecesarios

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17 de noviembre de 2018 a las 05:04

Por Ben Casselman, New York Times News Service

Amazon construyó un imperio minorista basado en precios bajos y envíos gratuitos. Sin embargo, para los contribuyentes, sus nuevas oficinas no fueron baratas.

Nueva York y Virginia en conjunto ofrecieron más de US$ 2.000 millones en créditos fiscales, reembolsos y otros incentivos para atraer a la empresa. Esa cifra no incluye otros cientos de millones de dólares en posibles gastos de infraestructura, capacitación de trabajadores y otras ayudas gubernamentales.

Desde hace tiempo, los economistas han criticado los incentivos fiscales pues los consideran ineficientes e innecesarios, bajo el argumento de que enfrentan a ciudades y estados los unos contra los otros y dejan menos dinero para educación y obras públicas, las cuales a fin de cuentas hacen más por levantar las economías locales y mejorar los sustentos. Las investigaciones han demostrado que a lo mucho los incentivos tienen un pequeño papel en las decisiones corporativas, es decir, los gobiernos suelen terminar por pagar a los negocios a fin de que hagan lo que iban a hacer de todas maneras.

De hecho, en la elección de Nueva York y Virginia para sus nuevas oficinas, Amazon rechazó ofertas aparentemente más jugosas de sus vecinos. Maryland y Nueva Jersey ofrecieron paquetes de incentivos multimillonarios que habrían superado por mucho los que aceptó Amazon.

“Subsidios adicionales por US$ 7.500 millones no bastaron para convencer a Amazon de que se mudara al otro lado del río”, comentó Michael Farren, un economista del Mercatus Center, un centro de investigación libertario, para referirse a la diferencia entre la oferta de US$ 8.500 millones de Maryland y la de menos de US$ 1.000 millones que hizo Virginia. “Esto quiere decir que de entrada los subsidios nunca fueron lo importante”.

En su anuncio del martes, Amazon mencionó que “atraer el mejor talento era el principal motor” de su decisión. Los incentivos fueron “un factor”, señaló, pero uno secundario.

El paquete de incentivos de Nueva York es mucho mayor al de Virginia. Amazon prometió crear alrededor de 25 mil empleos en cada sitio, pero Nueva York ofreció el doble de lo que prometió Virginia.

“Es lo primero que dijimos”, comentó Maria Doulis, vicepresidenta de la organización apartidista Comisión de Presupuesto Ciudadano, la cual tiene oficinas en la ciudad de Nueva York y en Albany. “Nuestra reacción: ‘¿Cómo? ¿Pagarán la mitad? ¿Por qué parece que estamos pagando tanto?’”.

Nueva York prometió a Amazon incentivos por  US$ 1.525 millones, incluidos  US$ 1.200 millones durante los próximos diez años como parte del crédito fiscal Excelsior del estado. El estado también prometió ayudar a Amazon con mejoras en infraestructura, programas de capacitación de personal e incluso ayuda para “garantizar el acceso a un helipuerto”… nada de lo anterior tenía un precio.

Virginia prometió a Amazon un paquete de incentivos con un valor de US$ 573 millones, incluidos  US$ 550 millones en donaciones en efectivo:  US$ 22.000 por empleo. El estado también prometió ayudar al Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Virginia Tech) con US$ 250 millones para construir un campus en Alexandria, cerca del sitio de Amazon en Arlington, donde ofrecería títulos en ciencias de la computación e ingeniería de software (asimismo, Virginia ofreció ayudar a la empresa a conseguir un helipuerto).

Nueva York tiene una historia de generosas ofertas en paquetes de incentivos, entre ellos un acuerdo en 2007 por US$ 5.600 millones en electricidad subsidiada para una planta de Alcoa a lo largo de 30 años a fin de mantenerla en el estado, de acuerdo con Good Jobs First, un organismo de control que monitorea los subsidios corporativos.

Por cada empleo, la oferta de Nueva York a Amazon es casi típica del estado, pero bastante superior al promedio nacional para ese tipo de acuerdos, comentó Timothy J. Bartik, un economista del Instituto Upjohn en Kalamazoo, Michigan, quien ha estudiado los incentivos fiscales.

El atractivo 

“Nueva York está realizando sus prácticas usuales”, mencionó Bartik. “Regala muchos incentivos considerables, muchos incentivos a largo plazo”.

El gobernador Andrew Cuomo defendió el acuerdo, con el argumento de que Nueva York debe ofrecer incentivos porque en comparación cobra impuestos altos. La tasa impositiva para el ingreso corporativo en Nueva York es 6,5%, un poco más alta del 6% de Virginia, de acuerdo con Tax Foundation. Sin embargo, otros impuestos empresariales e individuales son más altos en Nueva York.

“No empieza en un terreno de iguales condiciones”, comentó Cuomo el martes. “Si todo fuera igual, si no hacemos nada, se van a Texas”.

Las instalaciones de Amazon en Nueva York también podrían calificar para deducciones impositivas a nivel federal conforme a la ley fiscal que aprobaron los republicanos el año pasado. Esta ley creó un programa para fomentar el desarrollo en las llamadas “zonas de oportunidad”, entre ellas partes de Long Island City.

La ciudad de Nueva York no ofreció ninguna deducción impositiva especial a Amazon como parte del acuerdo. No obstante, la empresa podrá sacar ventaja de los créditos impositivos que tiene la ciudad, entre ellos un programa diseñado para fomentar que las empresas creen empleos fuera de las partes más concurridas de Manhattan. Para Amazon, el programa, abierto a todas las empresas, podría tener un valor de hasta US$ 900 millones a lo largo de doce años, además de los incentivos estatales.

Doulis, de la Comisión de Presupuesto Ciudadano, señaló que ese crédito y otros similares podrían haber dejado de ser útiles. En las décadas de 1980 y 1990, explicó Doulis, las empresas se arriesgaban a expandirse hacia Queens o Brooklyn, y las deducciones impositivas eran un incentivo importante. Sin embargo, en la actualidad, Long Island City es un vecindario de rápido desarrollo, lleno de bares de moda y lujosos complejos de apartamentos.

“Ese vecindario era muy diferente hace 25 años”, mencionó. “Vivimos en un mundo muy distinto ahora”.

No obstante, Doulis comentó que la llegada de Amazon era un gran golpe maestro de la ciudad, pues ha intentado establecerse como un centro tecnológico que rivalice con Boston, Seattle e incluso con Silicon Valley. El martes, Cuomo y el alcalde Bill de Blasio dijeron que la decisión de Amazon era una reivindicación de esa estrategia, la cual va a beneficiar a todos los neoyorquinos, según el alcalde.

Tom Stringer, quien trabaja para la consultoría BDO como asesor de empresas en la toma de decisiones sobre selección de sitios, mencionó que los lugares costosos como Nueva York y Virginia necesitaban ofrecer incentivos para competir con zonas más baratas. Además, Stringer dijo que los acuerdos iban a dar frutos a largo plazo en términos de empleos y recaudación tributaria.

“Los incentivos no son subsidios”, comentó Stringer. “Son inversiones”.

Alexandria Ocasio-Cortez, una demócrata que a partir de enero representará partes de Queens en la Cámara de Representantes, fue una de las varias funcionarias elegidas que criticó el acuerdo. En una serie de tuits, Ocasio-Cortez señaló que una empresa del tamaño de Amazon no debería “recibir cientos de millones de dólares en deducciones impositivas en una época en la que nuestro metro se está cayendo a pedazos y nuestras comunidades necesitan más inversión”.

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