La mañana estaba soleada. En el área de cremaciones se sentía el canturreo de los pájaros hasta que sobre la hora 10:30 llegaron los autos fúnebres. Familiares y amigos se acercaban a dar el último adiós a uno de los mejores cómicos de Uruguay: Eduardo D’Angelo. El músico y actor Julio Frade llegó unos minutos después junto a Pelusa Vera, Graciela Rodríguez y esos compañeros de la vida que se transforman en familia. “Es parte de mi vida”, dijo un Frade conmovido, quien pronunció unas palabras cargadas de afecto. “Él sabe que hoy estamos tristes porque lo extrañamos. Pero a él le hubiera gustado que todos estuviéramos riendo”. Y recordando aquel sketch del Capitán Cañones que hizo reír a tantos, Frade remató: “Quiero decirte Eduardo: Siempre listo, capitán”. “Te vamos a despedir como se despide a los grandes artistas, con un gran aplauso”, dijo Frade. Al instante, el silencio del cementerio del Norte se rompió. Un fuerte, largo y emotivo aplauso unía a familiares y amigos en una ceremonia íntima.
Una sonrisa y un gran aplauso
Familiares, amigos y actores, como Julio Frade y Graciela Rodríguez, lo despidieron