"¡Otra, otra, otra!". Facundo grita desesperado y se agarra la cara. Acaba de salir del Tren Fantasma y le reclama a su padre otra vuelta. Como él, decenas de niños, adolescentes y adultos aprovecharon los últimos días del clásico juego del Parque Rodó. Los gritos de alegría se mezclan con otros, y la mayoría son de miedo. Julieta, de tres años, se asustó un poco durante el recorrido. De todas formas, según cuenta su madre, disfrutó y "tenía que venir antes de que el tren se fuera".
Una vuelta más en el Tren Fantasma
Aplazaron una semana el cierre de uno de los juegos más emblemáticos del Parque Rodó ante la cantidad de gente que lo quiso visitar por última vez