Economía y Empresas > XVII Encuentro Santander América Latina

Uruguay debe enfrentar con cierta urgencia desafío fiscal, según Santander

El banco español prevé menor expansión del PIB para 2018 por la magra cosecha de soja y un consumo que perderá dinamismo

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20 de junio de 2018 a las 14:18

Desde Londres

En un contexto de solidez en la economía mundial, pero en una región como la latinoamericana en la que "los vientos de cola comienzan a perder fuerza", la economía uruguaya crecerá "pero a menor ritmo" y el país deberá enfrentar con cierta urgencia desafíos a la cabeza de los cuales está alcanzar las metas fiscales a pesar del elevado déficit del sector público, dijo Alejandra Kindelan, directora global del servicio de estudios y Public Policy de Grupo Santander.

En medio del XVII Encuentro Santander América Latina que se desarrolla en Londres, Kindelan realizó un resumen del estado de situación de Uruguay desde el punto de vista del grupo que integra; remarcó que la actividad seguirá evolucionando pero a menor ritmo, luego de 10 años en los que PIB creció ininterrumpidamente impulsado "por el consumo y la exportación, apoyadas en el turismo argentino y un dólar relativamente barato".

Para 2018 pronosticó un crecimiento de 2,3%, 1,3% excluyendo el efecto de la refinería de ANCAP, lo que implicaría una desaceleración desde el 3,7% del año anterior, consecuencia fundamentalmente de dos puntos: menor crecimiento del consumo de hogares y fuerte caída de la cosecha de soja.

"La potencial inversión extranjera de UPM en 2020", señala el reporte podría contribuir a recuperar la inversión.


Luego de destacar la estabilidad institucional del país y el hecho de que haya logrado mantener su grado inversor, Kindelan dijo que entre los principales retos está la necesidad de revitalizar la inversión y el empleo, variables que descendieron en los últimos tres años "como consecuencia del aumento de los costos laborales (salarios, cargas sociales y rigideces de mercado) y de las tarifas públicas, en parte dirigidas a contener el déficit público".

El control de las finanzas públicas es uno de los desafíos más apremiantes, luego de situarse en 3,7% del PIB en abril de 2018 y "pese a sucesivos ajustes fiscales implementados en los últimos años".

Kindelan recalcó que "alcanzar las metas propuestas para 2018 y 2019 (2,9% y 2,5% del PIB respectivamente) es un reto importante". Para avanzar en ese sentido dijo que son necesarias "reformas estructurales".


En lo que refiere a tarifas señaló que -luego de lograr "fuertes avances" en el desarrollo de energías limpias en sustitución de fuentes tradicionales- "sería positivo que se produjera un descenso en los costos energéticos y reformas así de importantes en otros ámbitos".

Mencionó además a la evolución ordenada del peso como otro objetivo para continuar por un camino financiero saludable. "El peso fuerte ha contribuido a contener la inflación e impulsar el consumo. La depreciación del peso argentino puede pesar sobre los ingresos de turismo de Uruguay, provenientes de Argentina".


"La confianza del país se mantiene bien, es predecible, con ortodoxia económica. El anuncio de los finlandeses de hacer una planta de celulosa para 2020, la posibilidad de que esto se materialice, es una muy buena noticia y señal de confianza", agregó.

Buena salud en el mundo, pero con alertas

Kindelan destacó que, a pesar de algunas turbulencias en las últimas semanas, la economía mundial está creciendo bien, a un ritmo de un 4% global y sin grandes desequilibrios. "China está aguantando" con una década de crecimiento -"llevan 10 años sorprendiéndonos"- que ha oscilado entre 6,5% y 7% anual.

A pesar de esta base sólida, la jerarca del Grupo Santander señaló que aumentan los riesgos en lo que tiene que ver, sobre todo, a ciertos temas clave: proteccionismo, brexit (consideró que seguramente habrá una salida pactada), tensiones en la Eurozona y aumento del precio de materias primas.

El gran problema de la región


Para el actual Country Head y CEO de Santander Uruguay, Juan Carlos Chomali, el déficit fiscal es el "gran problema de la región". El control del gasto, dijo, depende de "la voluntad política de centrar la discusión en estos temas", lo que va más allá de un gobierno.

"En otros aspectos Uruguay está bien y compara positivamente con respecto a otros países de la región en cuanto a estabilidad, institucionalidad y respeto de las reglas de juego", dijo Chomali. "El desafío enorme de Uruguay es el control del déficit fiscal y el cumplimiento de metas al respecto".

Consideró además que la búsqueda de alianzas regionales e internacionales deberá ser un objetivo central; si bien en Uruguay se han planteado tratados de libre comercio que son resistidos dentro del propio partido de gobierno, Chomali dijo que el proceso puede demorar pero "se terminarán firmando". "En el mundo actual es difícil crecer sin alianzas y esto corre para países y para empresas".

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