La preocupación que tenía gran parte de la plana gerencial de UTE por la responsabilidad financiera que asumiría el ente en el proyecto de la planta regasificadora, de 90% frente a un 10% de ANCAP –como estaba previsto cuando se creó la sociedad anónima, Gas Sayago–tuvo un giro sustancial en los últimos meses producto del cambio del modelo de negocios que ahora está vigente para poder avanzar con la iniciativa.
UTE logró diluir responsabilidad financiera en la regasificadora
Ahora solo responderá por menos del 10% del gas que generaría la planta