Contrario a lo que piensan muchos padres de familia, la cantidad de horas que muchos niños y adolescentes invierten en practicar videojuegos podrían no ser un gran desperdicio de tiempo y tampoco un mal que derive en una eventual epilepsia, como sostienen algunos profesionales. De acuerdo a un estudio, los videogames -además de entretener- parecen aportar algo bueno: pueden mejorar una gama de habilidades visuales.
En cuatro experimentos, Bavelier y su colega C. Shawn Green descubrieron que los adultos -pues no sólo niños son fanáticos de los joystick y aventuras visuales- que practicaron videojuegos varias veces a la semana durante seis meses pudieron supervisar compleja información visual más fácilmente que los que no jugaron. Luego estos últimos fueron sometidos 10 horas de entrenamiento con en el juego "Medal of Honor" y como resultado mejoraron sus habilidades visuales.