En la actualidad, son muy pocas las revistas de historieta. Tanto en Uruguay como en Argentina, donde lejos quedaron los tiempos de gloria de la Editorial Columba y sus revistas D’artagnan o Nippur, existen ejemplos contados con los dedos de una mano de revista de historieta impresas. En Argentina, el más popular y sostenido es Fierro, que se publica como suplemento mensual de Página 12. En Uruguay, la revista de historietas se reduce a lanzamientos puntuales y casi siempre no continuados, la mayoría de las veces coordinados junto con la edición anual de la Montevideo Cómics.
¿Que pasó con las autoediciones? Siguen existiendo, aunque en mucho menor medida. En Argentina, la publicación Panxarama destaca por su calidad y su continuidad, al llegar ya a los ocho números en algunos años. A medio camino con el fanzine –por su acrónimo en inglés fan magazine–, distintos autores preparan ediciones económicas para los eventos que se suceden. En Uruguay, el ejemplo más reciente es Nicolás Peruzzo con su serie de Ciudad de Fructoxia o el colectivo GAS3K. Pero esto no quiere decir que no se siga produciendo masivamente historieta. Por el contrario, en ambas márgenes del Plata la producción alternativa de historietas goza de la mejor salud en los últimos 15 años. La historieta independiente ha encontrado un nuevo camino, el del blog, del Facebook, el de la publicación digital.
Historietas en blog
A mediados de la década de 2000, Argentina había sufrido su mayor crisis editorial y, en particular, las historietas habían cuasi desaparecido. Sin lugar alguno donde publicar, una dupla de artistas, el guionista Federico Reggiani y el dibujante Fran López, se propusieron publicar su historieta Autobiógrafo semanalmente lunes a lunes en un blog. Esta iniciativa pronto se vio secundada por una amplia decena de artistas (Fabián Zalazar, Max Aguirre, Ángel Mosquito, Diego Agrimbau, Dante Ginevra, Mr. Exes, Clara Legos y Caro Chinaski, entre otros) y el blog pasó a llamarse Historietas reales. Con la autobiografía como consigna, estos artistas publicaban su historieta a página o tira por semana. El blog se disparó. Las entradas se contaban de a miles por día y el propio espacio del blog como revista de historietas se legitimó por completo. Tampoco fueron ajenos al papel, ya que la gran mayoría de los autores de esta primera tanda recopiló las historietas en papel. A los dos años, el proyecto se renovó con el ingreso de autores de toda Latinoamérica, abandonó en gran medida su registro biográfico y pasó a contener hasta tres historietas por día. Hoy día, a casi 10 años de su nacimiento y luego de tiempos magros, Historietas reales goza de buena salud y ofrece dos historietas por día.
Mantiene algunos de sus autores históricos (Reggiani, López, Mosquito, Zalazar, Aguirre) y otros que se sumaran posteriormente (Federico Baert, Caio Di Lorenzo, Marcos Vergara, Jok). Probablemente Historietas reales sigue siendo un lugar imprescindible para el lector de historietas regional.
En materia local, y a imagen y semejanza de Historietas reales, nació hace poco más de dos años el espacio Marche un cuadrito. Si bien albergaba en su primera instancia una amplia mayoría de autores uruguayos, ha diversificado su contenido al punto de incluir argentinos, españoles y portugueses. Al igual que Historietas reales también es un lugar donde producir material que luego se recopila en libros. Marche un cuadrito ya cuenta con cuatro libros nacidos en sus páginas digitales: Vientre, de Roy, Lauri Fernández y Nacha Vollenweider; Las andanzas de Vlad Tepes, de Silvio Galizzi y Matías Bergara; La mudanza, de Nicolás Peruzzo, y Zombess, de Abel Alves. La oferta de Marche un cuadrito es fija desde sus inicios –dos historietas por día como tope– y ha sabido mantenerse regular.
Historietas en Facebook
La modalidad es prácticamente la misma que la del blog, pero a los efectos aprovecha el mucho más activo universo de la red social. Hay dos ejemplos fáciles de encontrar y seguir mediante el clásico “Me gusta”.
Liga del Mal es un caso notable. No solo por reunir a más de media docena de los más talentosos artistas jóvenes argentinos sino por la efectividad de su plan. Creación, publicación semanal en Facebook y edición del libro, fue todo concretado en el correr del mismo año (2014). Además de su efectividad como gestores y artistas, este colectivo se distingue también por el contenido de sus historietas. Se trata de seis historias autoconclusivas todas ellas de género. Hay historietas policiales, de fantasía heroica, horror, lovecraftianas, de monstruos, etcétera.
Los autores son argentinos, una verdadera selección de talento joven en continuo ascenso (entre los que se destacan los nombre de Diego Simone, Gerardo Baró, Pablo Tambuscio e Industrias Lamonicana).
El segundo ejemplo de este tipo casi que podría pasar como respuesta organizada al anterior. Vacación Comics funciona también como página de Facebook que se alimenta todos los días de historietas que se completan semana a semana, pero su equipo está compuesto completamente por mujeres. Además, ninguna de sus historietas se incluye directamente en ningún género (aunque hay algo de fantasía en muchas). No tan regular como su contrapartida masculina, Vacación Comics ofrece por el momento buenas intenciones que tienen toda la posibilidad de transformarse en grandes historietas. En su equipo se destaca Lauri Fernández (prolífica, también participa en Marche un cuadrito), Colorada Majo y Carolina Rapetti.
Historietas en ISUU
ISUU es una cómoda plataforma digital diseñada para la publicación de revistas y, como no podía ser de otra manera, ha sido muy utilizada por historietistas de todo el mundo. En este caso es que se abunda más en material, por ser utilizado además para dar cabida a creaciones publicadas antes de otra manera (sea impreso o digital) así como paso previo a la edición en papel.
En Argentina, uno de los ejemplos más destacados es la humorística Revista Nik, coordinada por el experto en historietas Ricardo De Luca. Volcada a la sátira (ya desde su nombre parodia al creador del popular Gaturro) y al humor irreverente, se encuentran en la web sus siete números lanzados hasta el momento. Uno de sus autores más destacados es Brian Janchez, quien podría resumir por sí solo todas las categorías de esta nota: participó en Historietas reales, publica regularmente historietas en su blog y, al margen de lo que colabora en revista Nik, ha publicado su propia revista digital: Comic Sans.
En lo local hay al menos dos ejemplos de revista en ISUU. Andrés Trías coordina Plan Hache, también volcada al humor y con un gran plantel de historietistas experientes, como William Gezzio y Enrique Ardito. Ya ha alcanzado los cuatro números.
Por su lado, el colectivo GAS3K liderado por Martín Pérez (Magnus) recopila sus ediciones en papel (y en ocasiones a la inversa) mediante este formato. El propio Magnus podría entrar en categorías anteriores por su tira semanal Mi vida sin Jetpack, que dibuja Taibox (Federico Taibo).
¿Y el dinero? Podría preguntar un lector curioso. El dinero nunca fue parte de la ecuación en la historieta independiente, sino el producir lo que uno ama a como dé lugar.
Las autoediciones y los fanzines se pagaban el costo con la venta (en el mejor de los casos) y este salto a lo digital es completamente gratuito y sin dudas con muchísimo más alcance potencial. Y una gran manera de mostrar el material a todo el mundo. Literalmente.