26 de marzo de 2020 5:00 hs

En tiempos donde las empresas buscan una solución para salir lo mejor posible de las consecuencias económicas que está dejando la pandemia del coronavirus, se puede recurrir a la experiencia de otros empresarios que ya atraversaron situaciones críticas o similares. Es el caso del presidente de Zonamerica, Orlando Dovat, el presidente de EMTV Holding e integrante del directorio de varias empresas, Andrés Cerisola, y el director ejecutivo de la productora Metrópolis Film, Andrés Rosenblatt.

Los tres coincidieron en que cada crisis es diferente en sí misma y el momento de las empresas también incide en cuánto “aguantan” antes de comenzar a tomar medidas drásticas, como enviar trabajadores a seguro de paro y cerrar sus puertas. “Las empresas asumen un rol social, al igual que los empresarios –que no es solamente hacer dinero- sino que también cumplir y ser parte de la sociedad”, afirmó el Dovat. En ese sentido, agregó que lo ideal es que todas las compañías acaten las medidas del gobierno para que la pandemia no se siga expandiendo por el territorio nacional, pero aclaró que es consciente de que no todas está en condiciones de “parar la máquina a cero”.

Para no cerrar las puertas, Dovat consideró que el teletrabajo juega un rol fundamental siempre y cuando se pueda implementar. “Esto ayuda a que el impacto económico no sea tan grande, por lo menos durante los primeros días”, subrayó. Para el empresario, uno de los factores determinantes es tratar de seguir al día con la cadena pagos “porque hay muchos que no pueden, entonces los que sí, que lo hagan”, explicó.

El director ejecutivo de Metropolis Film, Andrés Rosenblatt, cree que es muy oportuno hacer un análisis rápido de cuánto tiempo las compañías pueden llegar a sobrevivir en una situación como esta, donde la facturación es cercana a cero. “Del área audiovisual, la situación implica la reducción de gastos al mínimo e intentar esperar a que pare la tormenta para ver cómo te levantás al día siguiente”, sostuvo el empresario.

Más noticias

En esta línea, Andrés Cerisola, dijo que “no autoengañarse” es vital porque mitiga las expectativas de cara al futuro y pone a los empresarios en un punto “realista” de lo que es la crisis.

Según Dovat, es necesario pensar en cómo va a ser el día uno luego de que la pandemia pase. Sobre todo, para poder llevar a la normalidad el funcionamiento de las empresas sin sobresaltos y proveer servicios de calidad a la sociedad sin necesidad de espera. “Hay que ir dejando que pasen los días y ver cómo evoluciona todo. Dar expectativas en medio de una crisis puede ser catastrófico, en ese sentido el gobierno ha actuado muy bien a mi entender”, dijo.

Para el presidente de Zonamérica, algunos sectores deben estar preparados para lo peor y actuar bajo esa premisa: “el sector turístico es uno de los que más va a sufrir, desde las compañías aéreas hasta las cadenas de hoteles”. Agregó que incluso muchas empresas de este segmento no podrán abrir sus puertas en el corto plazo porque no tienen suficiente liquidez como para hacerlo, además de que la demanda será baja, sobre todo pensando de cara a Semana Santa.

Para evitar estas situaciones o amortiguarlas, Cerisola cree que es necesario un análisis prematuro antes de tener toda la información. “No se puede permanecer paralizado hasta tener todos los hechos”, dijo. Consideró que esto sería “suicida” para cualquier compañía.

Por su parte Rosenblatt cree que “no hay una receta perfecta” para salir de esta situación porque es única e inusual a nivel mundial. “Es muy difícil hacer un pronóstico de cuánto va a durar, por lo que es necesario ocuparse y no preocuparse”, afirmó.

“No se puede permanecer paralizado hasta tener todos los hechos”

Dovat mencionó que desde Zonamérica ya son conscientes de que verán sus ingresos afectados, porque las empresas que pagan por alquiler y servicios en la zona franca también están siendo víctimas del revés económico. “Y vamos a tener que ayudar a los clientes que no puedan pagar al principio y vamos a tener que encontrarle soluciones. Esto es un cúmulo de actividades que vamos a tener todos los empresarios”, agregó.

En cuanto a los cambios que dejará como consecuencia la pandemia, Dovat afirmó enfáticamente que “muchos sectores ya no serán los mismos”. A modo de ejemplo, mencionó el de la medicina porque el mundo se dio cuenta de que no estaba preparado para contrarrestar un virus. “La crisis es una oportunidad para el cambio, pero incluso es una oportunidad para la propia población porque estamos todos en una especie de retiro espiritual. Va a haber cambios, pero son imposible precisarlo en este momento”, afirmó. 

Rosenblatt coincidió con Dovat y dijo que la medicina será transformada ya que habrá mucho más aceptación de la telemedicina. Además de que el teletrabajo se instalará con mucho más fuerza en el mundo, “y en Uruguay también”.

El seguro de paro, una decisión difícil

En cuanto a la cantidad de empleados que las compañías están enviando a seguro de paro, Dovat dijo que muchas empresas están haciendo “un ajuste ahora” pero que responde a problemáticas que ya venían sufriendo. “Algunas empresas hicimos este mismo ajuste antes, porque todas veníamos con problemas en el Uruguay”.

De igual modo, agregó que comunicar el envío a seguro de paro es una de las cosas “más duras” que conlleva una crisis económica, más allá de que hoy en día eso también implique una complicación para el gobierno. “Ya el BPS tenía un montón de problemas y ahora la agregamos todo eso, no sé cómo lo vamos a resolver”.

Rosenblatt agregó que en este sentido el entendimiento y la empatía por parte de los empleados para comprender la situación es clave. Igual, “sin dudas, es muy doloroso y complejo de hacer”.    

“Es un momento en el que es imprescindible mucha empatía.  Conozco empresarios que mandaron a un porcentaje importante de personas a seguro de paro porque su actividad colapsó de un día a otro, pero que formaron un “fondo de emergencia” para atender quirúrgicamente situaciones personales sensibles”, dijo Cerisola por su parte. Además, cree que la comunicación en estos  casos es clave para evitar mal entendidos.

 “Ojalá que esto fuera un incendio”
En el 2017, las oficinas de Metropolis Films de Parque Batlle se incendiaron, dejando a la empresa sin nada a nivel edilicio y de equipos. Ronsenblatt recordó esta situación y sostuvo que allí fue todo “mucho más fácil que ahora” ya que debieron “separar alma de cuerpo”.
“Ojalá que esto fuera un incendio, porque nosotros separamos la productora de los locales, es decir, seguimos trabajando desde hoteles y otros lugares”, contó. Además, en aquel entonces, había empresas que pasaban por un buen momento económico y fueron vitales para que la productora siguiera a flote.
 

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos