Por Federico González Talvi - Especial para El Observador
Volcán de chocolate: cómo lograr el punto ideal para un postre delicioso
Por más que parezca sencillo, la preparación de este postre requiere de precisión para lograr el volcán perfecto
Por más que parezca sencillo, la preparación de este postre requiere de precisión para lograr el volcán perfecto
Por Federico González Talvi - Especial para El Observador
Le tengo terror al volcán, les confieso. No importa si es de dulce de leche o de chocolate, pero creo que es el único postre que no sabés cómo quedó hasta que el comensal lo está cortando.
Es un postre que en principio es súper simple de hacer: mezclar unos pocos ingredientes y luego al horno. Pero estimado lector/a, aquí está el meollo del asunto: es un postre en donde los segundos son claves.
A la hora de realizar un volcán tenemos en principio dos grandes problemas. Uno es que nos pasemos de horno y nos quede una tortita de chocolate, no logrando así el efecto deseado. El segundo es que lo saquemos muy pronto y cuando lo desmoldemos se nos desarme. Como todo en esta vida, la clave es encontrar el punto medio.
Hoy les quiero compartir mi versión del volcán de chocolate y los invito a que me etiqueten en sus publicaciones (@federicogonzaleztalvi) si deciden hacerlos.
Federico González
Volcán de chocolate con helado de vainilla
Chocolate cobertura 170g
Manteca 120g
Azúcar 100g
Harina 2 cucharadas
Huevos 2 unidades
Yemas 2 unidades
Lo primero que vamos a hacer es derretir el chocolate y la manteca. Esto lo pueden hacer a baño María o en el microondas. Por otro lado batir los huevos junto con las yemas y el azúcar.
Unimos las dos preparaciones con la ayuda de una espátula y por último incorporamos la harina cernida. Mezclamos bien.
Volcamos nuestra preparación en los moldes previamente enmantecados y “enharinados” con cacao, no con harina; de lo contrario nuestro volcán quedaría blanco. Rellenar hasta ¾ de altura.
Llevamos al freezer por aproximadamente una hora para luego llevarlos al horno, fuerte a 200 ºC, por aproximadamente 10 minutos*.
Nos damos cuenta de que está listo cuando formó una costra en la superficie pero notamos que el centro está líquido.
Desmoldar caliente y servir junto con helado de vainilla.
*El tiempo de horno puede variar, según el tamaño de molde que hayan elegido.