El Congreso Electoral del Partido Socialista definió solicitarle al Plenario del Frente Amplio (FA) que incluya a Mónica Xavier –la presidenta de la coalición– en todas las listas del oficialismo que compitan en octubre. Se lo debe pedir al plenario porque existe una inhibición para que se postule a cargos legislativos, desde que debió renunciar a su banca para ocupar la titularidad del FA. Esa propuesta seduce a algunos sectores, ya que les resuelve el problema de cumplir con la ley de cuota, que obliga a los partidos a presentar candidatos de ambos sexos en las ternas de las planchas.
Aunque resta el visto bueno del órgano de conducción de la izquierda, Xavier ya adelantó que pone como condición que sus suplentes sean mujeres para acceder a ocupar un lugar en todas las listas al Senado, informó ayer a El Observador.
Si finalmente su nombre aparece en las listas y resulta electa, la presidenta del FA asumirá la banca por lista del Partido Socialista y renunciará al cargo en las otras listas. De esa forma podría eludirse el espíritu de la ley, si su suplente fuera un hombre. Eso es lo que quiere evitar la dirigente frenteamplista.
Según advirtieron mujeres políticas y referentes de la academia, existen varias formas de escapar a la cuota, ya sea al colocar candidatas “floreros” o “títeres”, o bien con la apertura de muchas listas para evitar que salgan electas quienes se postulan en los terceros lugares.
“Más lindas”
El dilema de aplicar la ley de cuota pero a la vez hacerle fintas a su espíritu por parte de los partidos, estuvo planteado ayer en una charla organizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), de la que participaron los presidentes de los cuatro partidos políticos con representación parlamentaria: Mónica Xavier (Frente Amplio), Luis Alberto Heber (Partido Nacional), Max Sapolinski (Partido Colorado) y Pablo Mieres (Partido Independiente).
El auditorio en la ONU estaba repleto de mujeres activistas y dirigentes políticas. Hubo risas y murmullos burlones ante los planteos conocidos de la dirigencia de blancos, colorados e independientes.
Todos los expositores, sin embargo, repitieron su compromiso de contribuir para que las mujeres tengan más espacio en lugares de decisión política. Uruguay ocupa desde hace años lugares por debajo del promedio en el mundo con respecto a la participación de mujeres. En puestos parlamentarios, Uruguay se ubica en el lugar 103 en el mundo con un porcentaje de 13,1%, cuando el promedio es de 21,8%.
La coordinadora residente de ONU en Uruguay, Denise Cook, destacó el valor de la democracia y la fortaleza de los partidos, y se preguntó por qué no avanza el país en la participación de mujeres en la política. “Deben conseguir que las mujeres pasen de ser militantes a candidatas, porque la mitad de ellas militan”, dijo. Agregó que en la política local hay un “avance de obstáculos” para que las mujeres no accedan a cargos relevantes en política, mucho de los cuales son “sutiles”.
Para Xavier, se podría “llorar” sobre los indicadores de participación a nivel mundial, pero lo más preocupante es que Uruguay está “mal” con respecto a sus “propias tradiciones”. “El poder se comparte, y para compartirlo implica que quienes lo han tenido lo cedan”, señaló.
El nacionalista Heber se quejó de los “dedos acusadores” de activistas hacia los partidos. Aseguró que la participación de ambos géneros es un “proceso que ha comenzado”, y recordó que en su partido se sintieron “crujir las estructuras” con la aprobación de la ley de cuotas.
A su juicio, las mujeres deberían demostrar su caudal electoral en junio, para luego tener una posición sólida a la hora de ser candidatas a cargos legislativos hacia octubre. Heber prometió que desde el Directorio de su partido hará cumplir “a rajatabla” la ley de cuotas, y señaló que si algún sector va con cinco listas al Senado tendrá una clara intención de evadirla.
Para el dirigente nacionalista deberían haber “más mujeres” y “más lindas” en política. Desde el público, su correligionaria Beatriz Argimón encabezó la respuesta crítica: “Si no lo decías, no serías tú”.
Al final de la charla, retomó la palabra Cook para ponerse a las órdenes: “si tienen dificultades en sus partidos con la cuota, estamos para protegerlos”, dijo. “Naciones Unidas nos va a dar asilo”, respondió Sapolinski a las risas.