El 12 de diciembre de 1895 don Augusto López, quien se dedicaba a la elaboración y venta ambulante de bebidas en el puerto de Montevideo, por fin se decidió a alquilar una pieza en el Mercado Central y abrir allí un boliche que la historia terminó por convertir en un clásico de Ciudad Vieja: el Baar Fun-Fun.
Y vaya que funcionó
El mítico Baar Fun-Fun, uno de los boliches más emblemáticos de Ciudad Vieja, celebra esta noche sus 116 años de vida con mucha música, mucha uvita y mucha historia que todavía resuena al ritmo del 2x4