"Faltan los alimentos adecuados, falta trabajo. La mayoría de los entrenadores cobra 20 o 30 dólares por mes y viven en lugares muy precarios. Por las calles se ven atletas vendiendo caramelos para sobrevivir", explicó Díaz a El Observador el 13 de febrero de 2009, dos días después de haber desertado del régimen.
Afincado en Maldonado, Rojas comenzó a competir en pruebas de fondo manifestando su deseo de defender a Uruguay, lo que enseguida llamó la atención de la Confederación Atlética del Uruguay.
Lejos de los brotes xenófobos que provocan las nacionalizaciones en varios países europeos, la presencia de Rojas en Uruguay se tradujo en "motivación y crecimiento", tal como afirmó a Referí Martín Cuestas que con su hermano mellizo Nicolás competirán en Río también en
maratón.
Recién obtuvo la ciudadanía uruguaya para disputar los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 donde compitió en maratón, prueba a la que se clasificó en Río tras disputar en abril la maratón de Montevideo.
Probó el mate y sabe hacer asado pero no se baña en las playas de Punta del Este porque el agua es "demasiado fría".
"Defender a Uruguay es un orgullo", dijo a Referí quien fuera 47º en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 donde disputó la maratón por Cuba.
La pesista sueca
Mucho menos conocida es la historia de Enoccson. Nació el 2 de noviembre de 1985 en Suecia, su madre es sueca y su padre uruguayo, Julio Rito, un exiliado de la dictadura que tuvo que dejar Uruguay en 1975.
La ahora ciudadana natural uruguaya se vinculó al levantamiento de pesas de grande: "Empecé en noviembre de 2012 y en la primavera de 2015 competí por primera vez por Uruguay", le contó a Referí en inglés ya que no habla español.
"Nunca representé a Suecia, pero tengo un montón de competencias en el país", afirmó.
Enocsson defiende al club Allmänna SK-Eskilstuna donde es la mejor en la categoría -53 kilos de la halterofilia, donde será la primera mujer en la historia en representar a Uruguay en Juegos Olímpicos en este deporte que solo tuvo tres comparecencias masculinas: Germán Tozdjian en Seúl 1988, Sergio Lafuente en Barcelona 1992 y Edward Silva en Atlanta 1996.
Cuando comenzó a practicar halterofilia, la deportista se contactó con las autoridades de la Federación Uruguaya de Pesas (FUP) vía mail manifestando su interés de competir por Uruguay.
"Lo que hizo es muy valorable porque es una atleta que está en el primer mundo pero quiso competir por Uruguay. En Suecia es la mejor en su categoría y bien pudo intentar la clasificación por ellos; acá las condiciones son muy limitadas", dijo a Referí el presidente de la FUP, Julio Lezama.
"Desde aquel mail comenzamos a seguirla y al ver su evolución la presentamos en el Mundial de Houston del año pasado", dijo Lezama.
Los costos del pasaje de la deportista y de su entrenador corrieron entonces por cuenta de su club, según informó el presidente de la FUP.
En sus primeras dos competencias por Uruguay, Enocsson Rito no pudo rendir de acuerdo a sus antecedentes cercanos.
"Le pasó que en los primeros torneos llegó sobre la fecha de la competencia y para una deportista sin experiencia, los cambios de ambiente y sobre todos los cambios horarios se hacen sentir. Tanto en Houston como en el test event de Río de Janeiro de este año anduvo bien en envión pero falló en arranque. Por eso, para el Preolímpico de Cartagena de Indias la hicimos ir cuatro días antes para aclimatarse con lo que anduvo a la par de sus marcas en Suecia", agregó Lezama.
Sin embargo, la clasificación a Río no se dio por las marcas obtenidas en los certámenes clasificatorios sino por la reasignación de cupos que llevó a cabo hace dos semanas la Federación Internacional de Pesas con la que Uruguay se vio beneficiado en la rama femenina.
"Significa mucho para mí representar a Uruguay en un Juego Olímpico, todavía estoy un pocho shockeada", contó la deportista.
"Me gusta Uruguay, lo visité el año pasado y me encantó su comida, especialmente el asado, y su clima", confesó Enocsson que junto a su pareja vive en Estocolmo donde atiende un negocio propio: una cafetería donde sirve pasteles caseros.
"Espero hacer una buena competición en Río y disfrutar de ese gran momento", dijo anticipándose a lo que viene.
"Desde luego que la expectativa no es ir a pelear una medalla por el gran nivel que tienen en este deporte las potencias mundiales. Su objetivo debe ser superarse, hacer buenas marcas y sumar experiencia", explicó Lezama.
El judoca francés
El historial uruguayo registra una única y positiva experiencia con un deportista nacionalizado: Álvaro Paseyro.
Nació en París, Francia, en 1968 y defendió a Uruguay por ser hijo de padres uruguayos en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 donde terminó quinto en la categoría -81 k de judo.
Paseyro fue medalla de plata en los Juegos Odesur de Cuenca 1998 y de bronce en los Campeonatos Panamericanos de Orlando 2000 e Isla Margarita 2004.
Pero su día de gloria fue el 19 de setiembre del 2000 cuando estuvo a un combate de ganar una medalla olímpica –ganó cuatro peleas, empató y perdió otra–, justo un día antes de que Milton Wynants conquistara la presea de plata en la prueba por puntos de ciclismo.
Así, con Rojas y Enocsson, Uruguay empieza a buscar afuera a su nuevo Paseyro.
Otros deportistas que Uruguay nacionalizó
Fútbol
Décadas atrás, supieron defender a la selección de Uruguay Atilio García, Juan Eduardo Hohberg, Luis Ernesto Vidal (foto), Alberto Spencer o Juan Joya. En total fueron 15 jugadores nacidos fuera del país.
Básquetbol
Joe McCall, Adolfo Medrick, Jeff Granger, Trelonnie Owens y actualmente Reque Newsome se nacionalizaron para jugar por Uruguay. Kiril Wachsmann es hijo de padre uruguayo.
Hándbol
Máximo Cancio nació en Oviedo, hijo de madre uruguaya y juega por la selección desde 2010. En 2012 se sumó el pívot argentino Gastón Rudich, también de ascendencia uruguaya.
Ecuestres
El año pasado en los Juegos Panamericanos, Uruguay presentó en la modalidad adiestramiento de equitación al español Ramón Beca (tres veces olímpico) y en saltos al argentino Juan Manuel Luzardo.
Ciclismo
Hernán "Corcho" Cline nació en la provincia de Buenos Aires y llegó a Uruguay en 1994. Le gustó tanto que se quedó a vivir y se nacionalizó para defender a la selección. El cubano Daniel Fuentes también se quedó pero solo integró una preselección en 2008.
Motociclismo
Laurent Lazard nació en Nimes, Francia, en 1978 y en 1999 se radicó Atlántida donde echó raíces, se casó y tuvo una hija. Disputó su primer rally París-Dakar en 2006, en el recorrido original por África y Europa en motocicleta. Desde entonces participa cada año de la prueba por Uruguay.
Hockey sobre patines
Los argentinos Juan Manuel Campana y el golero Mariano Vignapiano defendieron a la selección uruguaya de hockey sobre patines, al igual que Martín Battistoni que nació en Barcelona pero a los cuatro años se mudó para Uruguay.
Tenis
Pablo Cuevas es bien uruguayo, salvo por su cédula que dice que nació en Concordia, el lugar donde entonces trabajaban sus padres. Tan uruguayos son Fernando Muslera o Gustavo Matosas, futbolistas nacidos en Argentina pero siempre celestes.
¿Qué dice la Constitución uruguaya?
Artículo 74. Ciudadanos naturales son los nacidos en cualquier punto del territorio de la República. Son también ciudadanos naturales los hijos de padre o madre orientales, cualquiera haya sido el lugar de su nacimiento, por el hecho de avecinarse en el país e inscribirse en el Registro Cívico.
Artículo 75. Tienen derecho a la ciudadanía legal:
A) Hombres y mujeres extranjeros de buena conducta, con familia constituida en la República, que poseyendo algún capital en giro o propiedad en el país, o profesando alguna ciencia, arte o industria, tengan tres años de residencia.
B) Los hombres y las mujeres extranjeros de buena conducta, sin familia constituida en la República, que tengan alguna de las cualidades del inciso anterior y cinco años de residencia habitual en el país.
C) Los extranjeros que obtengan gracia especial de la Asamblea General por servicios notables o méritos relevantes.