En los Juegos Olímpicos de París 2024, todos esperaban que las grandes celebridades fueran los atletas como Léon Marchand y Mondo Duplantis. Marchand, el prodigio de la natación, rompió récords mundiales y se llevó múltiples oros, mientras que Duplantis, considerado un OVNI sobre el Stade de France, elevó su récord del mundo a 6,25 metros en salto con pértiga, llevándose la principal presea en París. Pero, sorpresa, la verdadera estrella no es ninguno de ellos. La auténtica protagonista es roja, simpática y tiene una forma peculiar de gorro frigio: la mascota oficial de los Juegos, Phryges.
Phryges se ha convertido en un éxito rotundo, destacándose en el marco del boom de ventas de productos derivados de los Juegos. La megatienda "París 2024" ubicada en los Campos Elíseos, es el epicentro de esta fiebre. Con una extensión de 2.000 metros cuadrados, en el cruce de la avenida Winston Churchill y los Campos Elíseos, ve pasar a más de 10.000 personas al día, todas ansiosas por llevarse un recuerdo.
Desde mochilas hasta tazas, imanes y versiones gigantes de la mascota, los productos se venden como ‘baguette’ caliente. Incluso el vaso retornable de Coca-Cola. De hecho, se ha alcanzado la impresionante cifra de un millón de Phryges vendidas, cumpliendo con creces las expectativas del Comité Organizador. "Calculamos que se venderán alrededor de un millón de mascotas en Francia durante los Juegos Olímpicos y estamos en esta tendencia", afirma Édouard Bardon, director de la licencia "París 2024". Los productos derivados van desde un llavero de 15 euros hasta una camiseta de 30 euros e incluso una Phryges gigante de 800 euros.
Pero, ¿qué es exactamente Phryges? Desde su debut, la mascota olímpica a tomado por asalto el corazón de los aficionados, a pesar de haber sido recibida inicialmente con opiniones mixtas. Ha demostrado que no es solo un peluche, sino un símbolo del espíritu olímpico y de la Revolución Francesa, llevando consigo un gorro frigio, ícono de libertad y resistencia.
Aficionados de todas partes del mundo han mostrado su atracción por esta simpática mascota. Visitantes colombianos, por ejemplo, no se preocupan tanto por la estética, sino por la diversión que representa. "Es linda y colorida", nos comentan, destacando que no importa tanto el simbolismo sino el cariño despierta. Este sentimiento es compartido por muchos otros, que se sienten atraídos por la energía y el espíritu alegre que la Phrygie trae consigo.
El Comité Organizador de los Juegos ha sabido capitalizar esta fiebre. Las tiendas oficiales, como la del centro comercial Châtelet-Les Halles, son visitadas constantemente por turistas. El éxito no solo se limita a las ventas físicas. En línea, la mascota también ha sido un fenómeno, con productos agotándose rápidamente y siendo reabastecidos para satisfacer la demanda global. Las redes sociales están llenas de fotos de personas con sus Phryges.
Además de este fenómeno, otro gran ganador de los Juegos de París 2024 es la histórica marca Le Coq Sportif. La ropa deportiva francesa que, en 2020, bajo las narices de Lacoste, consiguió el contrato de suministro de material deportivo. Con más de 150 años de historia, el gallo logró un gran éxito al ganar la feroz competencia por las camisetas para las delegaciones olímpicas y paralímpicas francesas. La judoka Clarisse Agbégnénou, por ejemplo, participó en la confección de los kimonos oficiales, y el gradiente de Coq Sportif se puede ver en la ropa deportiva de ciclismo.
A pesar de algunos desafíos logísticos recientes, la marca ha demostrado su capacidad para superar las dificultades, garantizando la entrega de aproximadamente 370.000 piezas encargadas para las pruebas. También hay una colección París 2024 con piezas en los colores del evento y los lugares emblemáticos de París. Los diseños se inspiran en los valores de diversidad y elegancia asociados a la capital francesa. Este éxito se suma a la lista de productos derivados de los Juegos.
Pero, como es típico en Francia, siempre hay espacio para un poco de polémica. Muchos visitantes se han encontrado con la desagradable sorpresa de tener que retirar dinero en efectivo para poder pagar. La organización de París 2024 ha concedido la exclusividad de los pagos con tarjeta a Visa. Esto significa que los titulares de otras tarjetas como Mastercard o American Express están obligados a pagar en efectivo sus compras en comercios, restaurantes y tiendas oficiales de los Juegos Olímpicos.
Muchos visitantes en busca de souvenirs han tenido una amarga experiencia. Aunque esto no es nuevo, ya que Visa es socio exclusivo de los Juegos Olímpicos desde 1986, en la era de la desmaterialización y las tarjetas bancarias, hoy en día muchas personas viajan con muy poco o ningún dinero en efectivo. Pero, para no perder importantes beneficios económicos, se instalaron máquinas expendedoras de billetes en las sedes olímpicas. Visa ha pensado tambien en ofrecer tarjetas prepago que se pueden adquirir con otras tarjetas bancarias y que no se escapen las ventas.
Mientras los atletas compiten por la gloria en los estadios, los souvenir, como Phryges, lo hacen en las calles. Los productos oficiales han conquistado su propia medalla de oro en los corazones y bolsillos de los aficionados, demostrando que en estos Juegos, hay además una estrella indiscutible que nadie vio venir.