El costo del dinero se redujo al 4,25% anual. La Fed apuntó a la caída del empleo como detonante pero no habrá un giro de 180 grados, tal como quiere Trump. Unas tasas de interés más bajas podrían reducir los costos de los préstamos hipotecarios, de automóviles y comerciales, e impulsar el crecimiento y la contratación.