En un lindo contraste con la maquinaria de última generación que se exhibe en la Expoactiva Nacional, con lanzamientos de unidades –sembradoras, cosechadoras, tractores, pulverizadores y otros equipos– de gran porte cuyo costo es de varios centenares de miles de dólares, tienen su protagonismo tractores y otras reliquias que contribuyeron al desarrollo de la agricultura nacional.
“Resurgiendo el pasado” es el nombre de un emprendimiento que lleva adelante un grupo de personas en Dolores, Soriano, que tiene por objetivo preservar viejas maquinarias agrícolas, sobre todo tractores, varios de los cuales están presentando en la exposición que organiza la Asociación Rural de Soriano (ARS).
Amantes de los fierros viejos en Dolores
En uno de los stands próximos al área de cultivos y demostraciones activas, dos de esas personas, Juan Pablo Buerga y Julio Mendoza, contaron a El Observador que para ellos presentar esos tractores en una exposición de innovaciones tecnológicos “es un orgullo, nos da mucha emoción, y un debe porque sentimos que es nuestra responsabilidad preservar estos tesoros”.
Admitieron que cuando el público se acerca para hacer una pregunta o para tomarse una foto con uno de los tractores, “eso es un premio muy lindo para el esfuerzo que hacemos, no precisamos nada más”.
“Resurgiendo el pasado” es una agrupación sin fines de lucro. Fueron invitados por la organización de la Expoactiva Nacional para que difundan lo que hacen. Y están, obviamente, abiertos a que la gente los apoye, les haga aporte o simplemente les traslade un comentario.
¿Quiénes son? Además de los mencionados: Pablo Morosini, Elio Cairus, Mauricio Giorello, Mauricio Guigou, Cristian Cairus, Mario Calleros, Leonardo Pozzo, Noel Eugui, Nancy Alzogaray y Ramón Rodríguez.
Maquinaria agrícola que emociona
“Cuando un veterano viene y te dice que anduvo en un tractor como estos, o se lo muestra al hijo o al nieto con mucho sentimiento… eso es algo divino”, contaron.
Hay gente, mencionaron, “por ejemplo gurises jóvenes que ven estos tractores y no pueden creer que se trabajaba al aire libre, sin cabinas, sin el confort de ahora que está perfecto que exista y es muy bueno, pero que también nos tiene que hacer respetar aún más a gente que trabajaba con tanto sacrificio en máquinas tan nobles, fierros que nunca te dejaban a pie”.
El tractor “más nuevo” que tienen es de la década de 1970.
El más antiguo es un CASE L estadounidense del año 1937, ese modelo se fabricó entre 1929 y 1940 y ese tiene casi 100 años y, como todos y aunque cueste creerlo, todavía se lo puede prender y anda de maravillas.
De hecho estaba encendido cuando El Observador visitó ese sitio de la exposición.
"Nos une la pasión"
Exhiben allí, además, otras piezas como motores, arados y hasta una desgranadora de maíz. Y todo funciona.
“Somos un grupo de amigos, nos gustan los fierros, obviamente nos dedicamos a otras cosas, tenemos gente que es productora rural, contratistas de maquinaria, hay mecánicos… pero a todos nos une la pasión por estas máquinas”, dijeron.
Incluso, si bien la Intendencia de Soriano les da una mano con el traslado, “esto no solo no nos da ganancias… no da gastos pero lo sentimos como un aporte, es como tener un museo compartido porque no tenemos un lugar para todos los tractores y máquinas, cada uno guarda los suyos donde puede”.
Homenaje en la expo de la ARS
En la Expoactiva Nacional, hasta este sábado 22 de marzo, se pueden ver en el stand de “Resurgiendo el pasado” 11 tractores y otras piezas, pero los protagonistas de este movimiento tienen varios más, trajeron algunos a modo de ejemplo y, obviamente, “por nada del mundo esto lo vendemos, ni locos, son como un hijo y ojalá cuando no estemos haya alguien que los quiera y los cuide como nosotros, y que los muestre porque lo lindo es que la gente los pueda ver”.
Quienes quieran saber más sobre este singular museo colectivo de maquinarias utilizadas en la agricultura uruguaya en el siglo XX pueden buscar a “Resurgiendo el pasado” en Facebook, ubicando el logo que tiene a un veterano tractorista en un añejo McCormick.