Carolina Proto llegó a Punta del Este mucho antes de imaginar que algún día viviría allí. Sus primeros recuerdos están ligados a los veranos de infancia, a los viajes en familia y a una ciudad que con el tiempo se convertiría también en el lugar desde donde desarrollaría buena parte de su carrera profesional.
Arquitecta y fundadora del estudio Obra Prima, Proto nació en Brasil y comenzó su formación con una inclinación más marcada hacia las ciencias. Era buena en matemática y física y, antes de ingresar a la universidad, incluso pensaba en estudiar Física. Sin embargo, el consejo de su padre la llevó a considerar otras alternativas.
“Me dijo que hiciera algo más amplio, que estudiara Ingeniería o Arquitectura”, contó en una nueva edición de MP Talks Live Sessions. Finalmente se inclinó por Arquitectura y, según relató, desde el primer año encontró una disciplina que la atrapó.
Su formación continuó con una experiencia en Portugal, donde trabajó durante un año en un estudio de arquitectura. Ese período terminó de definir su decisión de trabajar de manera independiente. Al regresar a Brasil abrió su propio estudio, inicialmente con proyectos para amigos y familiares, hasta consolidar su carrera como arquitecta.
Un año que cambió sus planes
Aunque durante años había visitado Uruguay y Punta del Este principalmente durante el verano, Proto comenzó a conocer otra cara de la ciudad cuando empezó a viajar también en invierno.
En 2004 surgió un proyecto para una casa en La Barra que terminó modificando sus planes. La idea inicial era trasladarse temporalmente a Punta del Este junto con su familia durante un año sabático. Su casa y su estudio en Brasil continuarían funcionando, mientras ella y sus hijos se instalaban en Uruguay.
“Cuando llegué en marzo dije: ‘Es realmente otro lugar’. Son otras personas muy distintas de las que están acá en el verano”, recordó.
Ese primer año terminó extendiéndose. La adaptación de sus hijos, el vínculo que fue construyendo con el lugar y una relación cada vez más cercana con Uruguay hicieron que aquella estadía temporal se transformara en una nueva etapa de su vida.
Para Proto, ese cambio también modificó su forma de mirar la arquitectura.
Escuchar antes de proyectar
Para la arquitecta, una de las principales herramientas de su profesión no pasa necesariamente por el dibujo, sino por la capacidad de interpretar a las personas y los lugares.
“Una de las cosas características para hacer arquitectura es tener feeling y sentir a las personas. Eso es fundamental”, señaló.
En ese sentido, explicó que las primeras conversaciones con un cliente no deberían convertirse únicamente en una lista de preguntas. Su método consiste en escuchar y observar para entender quiénes son esas personas, cómo viven y qué esperan de su vida en los próximos años.
“No es hacer preguntas, es dejarlos hablar y tratar de sentir quiénes son, qué tipo de vida van a tener y qué esperan de una vida de acá a cinco, seis o siete años”, mencionó.
Para Proto, esa capacidad de interpretar también es fundamental cuando el proyecto se desarrolla en un lugar con una identidad consolidada.
La conexión con Fasano
Su vínculo profesional con Punta del Este también la llevó a participar en proyectos vinculados a Fasano.
Según relató, una brasileña y una estadounidense se contactaron con ella a través de una inmobiliaria local para desarrollar un proyecto en una chacra cercana a José Ignacio. La intención era construir una casa para luego venderla.
Proto decidió analizar el proyecto desde una perspectiva más amplia y elaboró un plan de negocios. Su conclusión fue que, bajo las condiciones planteadas, la operación no sería rentable.
“Les demostré que iban a perder plata, que no iban a ganar”, recordó.
La historia llegó luego a los propietarios de Fasano, quienes se interesaron en conocerla y terminaron convocándola para trabajar en un proyecto. Así comenzó una relación profesional que marcó otra etapa de su carrera en Punta del Este.
“¿Por qué querés cambiar Punta del Este?”
Más allá de los proyectos concretos, Proto tiene una preocupación que atraviesa su mirada sobre la arquitectura en la zona: cómo crecer sin perder aquello que hizo que determinadas personas eligieran Punta del Este, José Ignacio y otros puntos de la costa uruguaya.
Su planteo parte de una pregunta que, según contó, suele hacerles a sus propios clientes cuando le presentan proyectos que considera alejados de la identidad del lugar.
“¿Por qué viniste a vivir a Punta? Porque me gusta. Entonces, ¿por qué querés cambiar Punta?”, relató.
Para la arquitecta, la misma lógica puede aplicarse a José Ignacio, especialmente frente a proyectos de grandes dimensiones.
“¿Por qué elegiste José Ignacio para hacer esa casa que querés hacer? Porque amo José Ignacio. Entonces vas a cambiar José Ignacio”, ejemplificó.
Su mirada apunta a preservar las características que hacen atractivos a estos lugares, entendiendo que cada nuevo proyecto necesariamente incorpora algo, pero sin perder de vista aquello que ya existe.
“Si todos nosotros conseguimos preservar lo que tiene de bueno, va a seguir siendo espectacular”, sostuvo.
La relación entre arquitectura, identidad y pertenencia atraviesa así la historia de Proto y su vínculo con Punta del Este. Una ciudad que primero conoció como destino de vacaciones y que, con el paso de los años, terminó convirtiéndose en el escenario desde el que imagina nuevas formas de vivir y proyectar.
MP Talks Live Sessions reúne las historias de personas que eligieron Punta del Este para vivir, crear, desarrollar proyectos y emprender, en una ciudad en constante evolución. Medicina Personalizada también eligió Punta del Este hace más de 15 años para brindar una cobertura de salud integral desde el cuidado y la cercanía.