16 de julio 2025 - 12:05hs

"Tengo tu cuenta en mi poder y te contacto para proponerte un acuerdo". Con esa frase, la dueña de la cafetería Sweetie, en Pocitos, comenzó el sábado pasado una de sus peores jornadas en ocho años de trabajo.

Ana Laura Baillo, fundadora del emprendimiento, relató que esa madrugada se despertó con decenas de notificaciones en su celular. "Me decían que alguien estaba entrando a la cuenta desde Turquía y que estaban cambiando los datos", contó.

Cuando quiso entrar a su cuenta, no podía. Había sido secuestrada.

Más noticias

Su cuenta era clave para el negocio: tenía 37.000 seguidores, acumulados en años de contenido, promociones y conexión con clientes.

El anzuelo: así cayó en la trampa

El viernes anterior, Baillo había recibido un correo que parecía ser oficial de Instagram. "Decía que nos daban el tic azul, pero nosotros nunca lo habíamos pedido", explicó. Ese tic es muy codiciado por los creadores de contenido porque sirve para verificar la autenticidad de una cuenta y aumenta la credibilidad de los seguidores.

Pero el correo era falso.

"Pensé que era algo por tener tantos seguidores, que Instagram te daba esa verificación", relató. El correo tenía un enlace azul con la frase “ver más”, que la llevó a una página que solicitaba datos personales. Y ahí puso toda la información indispensable para que el ladrón le robara la cuenta.

El atacante cambió el nombre a @blendix36k, eliminó la foto de perfil y modificó el correo asociado. En simultáneo, recibió un mensaje de WhatsApp con una captura de la cuenta hackeada. Fue el ladrón.

"Hola. Tengo tu cuenta en mi poder y te contacto para proponerte un acuerdo. La cuenta no me es útil, pero estoy dispuesto a devolvértela por una pequeña cantidad", le escribió a Ana Laura.

249bce90-287a-49df-aa8a-fbd259763afb.jpg
Esta es la captura del mensaje que recibió la emprendedora uruguaya de parte de un número turco, quien le notificaba que su cuenta había sido secuestrada.

Esta es la captura del mensaje que recibió la emprendedora uruguaya de parte de un número turco, quien le notificaba que su cuenta había sido secuestrada.

Un golpe económico inmediato

El ataque coincidió con la previa del Día del Padre, uno de los fines de semana con más ventas. "Teníamos 50 desayunos a domicilio, por suerte habíamos guardado los pedidos en Word", dijo.

La cafetería tuvo que reorganizarse para no perder entregas. "Muchos clientes nos confirmaban por Instagram, se cayeron reservas y bajaron las ventas", lamentó.

Como plan de contingencia, las dueñas del comercio crearon una nueva cuenta de Instagram, que en pocos días sumó 3.500 seguidores. "Capaz son los más fieles, pero no es lo mismo que todo lo que habíamos construido", afirmó Baillo.

Lucha sin respuesta

Tras el hackeo, el equipo completó todos los formularios oficiales en Instagram y Meta. "Mandamos videoselfies, mails, llenamos formularios, pero siempre llegamos a un paso donde nos piden un código que no tenemos", explicó.

El hacker activó la autenticación en dos pasos (algo que no tenían) bloqueando toda posibilidad de recuperación. "Ellos reciben el código, no nosotros. Ahí quedamos", contó.

"Me cuesta creer que no crean en mí, cuando yo pagué publicidad, tengo tickets y pruebas, y la otra persona apenas creó ese mail hace dos días", aseguró. La cuenta hackeada estaba vinculada a la tarjeta de crédito y usaba campañas pagas.

Otras víctimas en Uruguay y apoyo de la comunidad

Baillo contó que no fueron las únicas. "Ese mismo fin de semana nos contactaron al menos cuatro cuentas uruguayas que pasaron por lo mismo", detalló.

El atacante siempre usaba el mismo patrón: cambiar el nombre a "Blendy" seguido del número de seguidores, exigir dinero y amenazar con borrar el contenido.

A pesar del golpe, Sweetie recibió apoyo de otras cuentas y marcas uruguayas. "Muchas cuentas con muchos seguidores nos ayudaron, repostearon para que la gente supiera dónde encontrarnos", contó.

Esa ayuda permitió recuperar parte del público, aunque la pérdida de alcance y confianza sigue presente. "Sentís que todo el trabajo que hiciste durante años desaparece en un segundo", expresó Baillo.

Por ahora, Sweetie continúa trabajando con la nueva cuenta y sigue esperando una respuesta oficial que permita recuperar el perfil original.

Temas:

Instagram

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos