18 de agosto de 2026 5:00 hs

El Grupo Cipriani maneja alternativas luego de los retrasos de las obras en el proyecto del ex San Rafael. La compañía debió posponer por un año la inauguración y ahora avanza con el Poder Ejecutivo para abrir un casino en las instalaciones de Locanda (ex hotel Mantra) para la próxima temporada.

El megaproyecto de Cipriani ya venía con retraso. La primera fecha prevista de finalización de las obras fue en noviembre de 2025. El grupo delegó la obra a Criba, la principal constructora encargada del proyecto. Sobre fines de ese año, ya con la primera temporada perdida, se fijó julio de este año como segunda fecha de finalización del proyecto. Pero tampoco se pudo cumplir ese plazo y Cipriani anunció que la inauguración quedaba pospuesta por un año.

Con esas cartas sobre la mesa se comenzaron a barajar posibilidades para la temporada que arranca dentro de unos meses. Y tras el análisis se concluyó que la opción más rápida y concreta involucraba a Locanda (ex hotel Mantra, también propiedad del Grupo Cipriani).

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En ese complejo funciona desde junio la Academia Internacional de Hospitalidad y Juego de Lujo en la que actualmente se brinda capacitación sobre actividad turística a más de 300 jóvenes.

La intención inicial era que cumplieran funciones en el proyecto del ex San Rafael, pero cuando esa idea quedó por el camino (por los incumplimientos en la obra), la empresa analizó la posibilidad de instalar un casino en Locanda, de menores dimensiones al previsto en el megaproyecto, para asegurar trabajo a una porción de los aspirantes que se forman en la academia y también para otros trabajadores que tampoco tienen tareas aseguradas para los próximos meses.

Según supo El Observador, representantes del grupo mantuvieron varios encuentros con integrantes del Ministerio de Economía (MEF). Las autoridades pidieron mayores detalles y la compañía presentó un plan de acción con las características que tendría el casino y la inversión asociada. El Grupo Cipriani está dispuesto a destinar entre US$ 10 y US$ 12 millones para esa alternativa circunstancial y ahora debe ponerse de acuerdo con el gobierno sobre el plazo en el que funcionará la sala de juegos.

La compañía tiene la autorización para instalar el casino en el ex San Rafael y por tanto debe presentar elementos sólidos para fundamentar la relocalización en otra zona de Punta del Este, pero está convencida que los retrasos en la construcción del hotel y el consiguiente aplazamiento de la inauguración son argumentos válidos.

El conflicto entre Cipriani y Criba y la continuidad de la obra

Este lunes, el intendente de Maldonado, Miguel Abella, mantuvo una reunión con Giuseppe Cipriani para interiorizarse sobre la situación de las obras en el ex San Rafael. El empresario confirmó que el proyecto sigue en pie, aunque no quedará operativo este año.

“El problema que se suscitó en la obra no fue por falta de dinero, seguramente fue incumplimiento”, dijo el empresario, según informó la Intendencia de Maldonado.

El cortocircuito entre Grupo Cipriani y la consultora Criba cobró notoriedad este fin de semana a través de comunicados públicos.

El consorcio italiano sostuvo que "existe actualmente un diferendo contractual con Criba, empresa contratada para la ejecución de la obra. Desde noviembre de 2025 se han verificado incumplimientos de la constructora respecto de los plazos contractualmente previstos, situación que se repitió durante 2026", explicó la compañía.

Añadió que representantes de Criba habían reconocido en el Ministerio de Trabajo que tenían dificultades para afrontar los compromisos económicos vinculados a la ejecución de la obra.

Vista de la obra del grupo Cipriani en el exhotel San Rafael de Punta del Este en enero de 2026

Vista de la obra del grupo Cipriani en el exhotel San Rafael de Punta del Este en enero de 2026

En ese escenario planteó que se analizaría finalizar la relación contractual y encomendar la continuidad de los trabajos a otra empresa.

Por último destacó que Cipriani no mantiene deuda alguna con proveedores, empresas subcontratadas ni con organismos nacionales o departamentales y que hay otras constructoras con capacidad para llevar adelante el emprendimiento.

A su turno, Criba respondió que "no ha existido incumplimiento alguno atribuible a la compañía" con respecto al retraso de la apertura del proyecto.

La empresa expresó que "no tiene responsabilidad en el diferimiento de los plazos de obra, originado en circunstancias ajenas a la constructora".

"Durante los últimos meses, el desarrollo del plan de trabajos se vio además afectado por los hechos de público conocimiento vinculados con las negociaciones llevadas adelante en el marco del Consejo de Salarios", añadió.

Fuentes empresariales dijeron a El Observador que el conflicto en la construcción aceleró el retraso de las obras de Criba en el proyecto, pero agregaron que no fue la causa principal, ya que las demoras se arrastraban desde antes.

Días atrás, el secretario general del Sunca, Javier Díaz, se refirió al tema durante una asamblea para aprobar el convenio colectivo del sector.

Señaló que se había responsabilizado al sindicato por los problemas en el proyecto del ex San Rafael.Esta semana, en el Ministerio de Trabajo confirmaron que efectivamente la obra tenía retraso y que no se pudo inaugurar en tiempo y en forma por la pura responsabilidad de los problemas contractuales que tiene la empresa Criba con el inversor Cipriani”, expresó.

“¿Qué van a decir ahora? Toda nuestra solidaridad con esos compañeros que ven retrasada la posibilidad del ingreso al trabajo, no por culpa del Sunca, sino por culpa y responsabilidad del inversor y de la empresa Criba”, dijo.

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