Bitcoin alcanzó un nuevo hito histórico en marzo de 2026: la red superó los 20 millones de bitcoins minados, marcando el inicio de la denominada “era del último millón”, según Cripto247. Esto significa que más del 95% del suministro total ya está en circulación, un recordatorio de la escasez programada que diseñó Satoshi Nakamoto.
El límite máximo de Bitcoin se fijó desde su origen en 21 millones de unidades, lo que lo diferencia de las monedas tradicionales, cuya emisión depende de decisiones de bancos centrales. Según Bloomberg Línea, la criptomoneda funciona con un protocolo que define de antemano el ritmo de creación de nuevas monedas.
El hito se alcanzó con la minería del bloque cercano al 940.000, que puso en circulación el BTC número 20 millones. Con ello, la red completó cerca del 95,2% de su suministro total, después de casi 17 años desde el lanzamiento del proyecto en 2009, según Cripto247.
La importancia de este momento radica en que el millón de monedas restante tardará más de un siglo en emitirse, debido al mecanismo de reducción periódica de recompensas conocido como “halving”, que recorta a la mitad la cantidad de BTC que reciben los mineros aproximadamente cada cuatro años, explicó Bitcoin.com.
Actualmente, la recompensa por bloque es de 3,125 BTC, tras el halving ocurrido en 2024, lo que ha reducido la emisión diaria a cerca de 450 bitcoins. Este proceso ralentiza cada vez más la creación de nuevas unidades y hace que la oferta adicional sea cada vez menor, un factor que refuerza la percepción de Bitcoin como un activo escaso.
Según Bloomberg Línea, esta escasez predecible y la oferta limitada son elementos clave que podrían sostener su valor a largo plazo, aunque el impacto en el precio no necesariamente es inmediato.
Por otra parte, con el 95% de su emisión ya completada, Bitcoin entra en una fase donde cada nueva moneda será más difícil de obtener, consolidando su principio central: una moneda digital con oferta finita y reglas monetarias inmutables.
El último bitcoin se minará alrededor del año 2140, y a partir de ese momento, los mineros dependerán principalmente de las comisiones pagadas por los usuarios para mantener el funcionamiento de la red.