La Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentaron ayer los datos actualizados sobre la cantidad de dinero desembolsada en 2022 —el relevamiento más reciente— para ayudar a las economías en desarrollo a impulsar el comercio mundial.
De acuerdo con el reporte al que accedió El Observador, en 2022 los desembolsos de la iniciativa Ayuda para el Comercio alcanzaron la cifra récord de US$ 51.000 millones, lo que implicó un crecimiento del 14% frente al registro del año anterior.
El programa Ayuda para el Comercio es una iniciativa lanzada por la OMC y la OCDE para fortalecer el potencial exportador de las economías en desarrollo y los países menos adelantados. Su principal objetivo es donar dinero para que los países menos desarrollados utilicen el comercio para impulsar el crecimiento económico, el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza.
De acuerdo con los datos relevados por la OMC, a través de la iniciativa se han aportado US$ 648.000 millones desde el año 2006 hasta 2022.
En concreto, los datos más recientes reflejaron que los desembolsos realizados en 2022 igualaron los niveles anteriores a la pandemia del Covid-19. Mientras que los compromisos asumidos por los países y organismos que donan el dinero aumentaron un 31% en 2022 frente al año anterior, hasta alcanzar un máximo de US$ 65.000 millones.
¿Quiénes donaron el dinero y en qué se usó?
Los resultados del reporte presentado ayer, revelaron que de los US$ 51.000 millones desembolsados en 2022, más del 55% provino de donantes bilaterales, principalmente de países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE.
Otros tipos de financiación provinieron de los organismos multilaterales, tales como el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo.
En concreto, en 2022 Japón se posicionó como el principal donante (US$ 11.089 millones, aproximadamente una quinta parte de los desembolsos totales), seguido por el Banco Mundial (que desembolsó unos US$ 7.886 millones), las instituciones de la Unión Europea (UE) con una donación de US$ 6.846 millones, Alemania con un desembolso de US$ 6.603 millones y Francia (US$ 3.579 millones).
En menor medida, les siguió Estados Unidos (US$ 1.793 millones), Banco Asiático de Desarrollo (US$ 1.756 millones), Reino Unido (US$ 1.092 millones), el Banco Centroamericano de Integración Económica (US$ 923 millones) y Noruega (US$ 881 millones).
El dinero desembolsado fue destinado principalmente a proyectos de infraestructuras económicas, tales como la construcción de carreteras y el transporte.
Durante el período 2020 - 2022 la mayor parte del apoyo económico fue destinado a proyectos de infraestructura económica, los cuales aumentaron un 28% en 2022 al alcanzar los US$ 27,9 mil millones. Dentro de esa categoría, el transporte y el almacenamiento atrajeron a la mayoría de los fondos, seguido de la generación de energía y suministro, y comunicación.
Por el contrario, el apoyo destinado a desarrollar la capacidad productiva en los países (proyectos centrados en agricultura, la banca y las finanzas y sectores industriales) aumentó en 2022, pero se mantuvo por debajo de los niveles de 2020, con un total de US$ 22,3 mil millones en desembolsos.
Desde la OMC señalaron que como resultado de esas tendencias, la proporción de desembolsos relacionados con infraestructura "aumentaron del 46% en 2020 a más del 54% en 2022", a la par con los niveles registrados antes de la pandemia del Covid-19.
"Estas evoluciones apuntan a una probable corrección del fenómeno tras la crisis de la pandemia del Covid-19, durante la cual proyectos de infraestructura se vieron significativamente limitados, mientras que el apoyo a la creación de capacidades productivas alcanzó su punto máximo en las primeras etapas de la pandemia para mitigar sus impactos", reflexionó la OMC.
Asimismo, influyó que en 2022 se registró un aumento en el apoyo económico destinado a Ucrania, el cual contribuyó al incremento del dinero desembolsado a esa categoría. En concreto, el apoyo a Ucrania aumentó de US$ 345 millones a US$ 2.200 millones entre 2021 y 2022; y el 60% de esos desembolsos fueron para proyectos de infraestructura.
¿Quiénes fueron los receptores del dinero?
En relación a los receptores, el dinero fue destinado principalmente a proyectos de infraestructuras económicas en África y Asia (representaron el 70% del total).
Al desglosarlo por nivel de ingresos, las economías de ingresos medianos bajos fueron las principales receptoras de los desembolsos económicos, que representan US$ 19.800 millones (38% de los desembolsos totales), seguidas por los países menos adelantados y otras economías de bajos ingresos, que representaron US$ 14.100 millones (28%) en 2022.
De acuerdo con el reporte de la OMC, desde el año 2006 los países menos adelantados han recibido un total de US$ 189.000 millones.