Por el momento, no se han detallado los pormenores de cómo se estructurará la inversión. Aunque un desembolso de esta magnitud requerirá definir el esquema de financiamiento o la eventual llegada de un socio tecnológico, según supo El Observador, el proyecto sí contará con la participación de socios inversores, cuyos detalles se mantienen bajo estricta confidencialidad.
Fundada en 2002, Solaria comenzó su actividad con la fabricación de células y paneles fotovoltaicos y posteriormente evolucionó hacia el desarrollo y la gestión de plantas de generación de energía renovable.
En los últimos años, la compañía diversificó su negocio hacia los centros de datos, un sector impulsado por el crecimiento de la demanda de procesamiento y almacenamiento de información y la expansión de la inteligencia artificial.
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De la energía fotovoltaica a los centros de datos
Solaria extendió progresivamente su actividad a otros mercados europeos y tecnologías, entre ellas el almacenamiento de energía y la generación eólica, según la información institucional de la empresa.
La compañía cotiza en la bolsa española desde 2007 y forma parte del índice Ibex 35 desde 2020. Entre sus objetivos figura alcanzar los 18 GW de energía limpia instalada en 2030.
En 2024, Solaria creó Solaria Data Center y amplió su actividad hacia el negocio de los centros de datos. En este esquema, el fuerte principal de la compañía radica en el suministro e infraestructura energética: aporta los terrenos, las redes eléctricas, los puntos de conexión y el abastecimiento de energía limpia.
Por su parte, para la operación puramente tecnológica de las instalaciones, el modelo de negocio suele apoyarse en alianzas con socios especializados o en la llegada de grandes compañías de la nube e inteligencia artificial —los llamados hiperescaladores (concepto que abarca a firmas de escala global como Amazon, Microsoft o Google)— que actúan como clientes o usuarios finales de la capacidad de procesamiento de datos.
Como antecedente internacional en esta línea, Solaria informó en 2024 un acuerdo preliminar con la tecnológica japonesa Datasection para explorar el desarrollo de un centro de datos enfocado en Inteligencia Artificial en España. No obstante, de acuerdo con el seguimiento de los hechos informados al mercado financiero español, el proyecto no progresó en los plazos previstos y se mantuvo en una fase de factibilidad preliminar.
En 2025 lanzó su plataforma europea de centros de datos sostenibles. Según la memoria de la compañía, esta plataforma cuenta con 3,4 GW de potencia asegurada, otros 5 GW solicitados y 400 hectáreas de suelo en desarrollo.
La empresa vincula su incursión en este mercado con el crecimiento de la demanda de procesamiento y almacenamiento de datos, impulsado, entre otros factores, por la expansión de la inteligencia artificial. Según las estimaciones difundidas por Solaria, el volumen mundial de procesamiento de datos podría multiplicarse por quince en los próximos tres años.
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El crecimiento del negocio de centros de datos
En el primer semestre de 2026, las ventas de infraestructura para centros de datos aumentaron un 355%, hasta alcanzar los 99,6 millones de euros, frente a los 21,9 millones registrados en el mismo período de 2025. En seis meses, ese negocio facturó un 34% más que durante todo 2025, según informó la compañía en un comunicado del 24 de setiembre de 2026.
En el mismo período, Solaria Energía y Medio Ambiente obtuvo un beneficio neto de 124,9 millones de euros, un 52% más que en el primer semestre del año anterior. El resultado bruto de explotación (EBITDA) aumentó un 50%, hasta los 210,1 millones de euros, mientras que la cifra de negocio creció un 111%, hasta los 167,2 millones. Los ingresos totales, por su parte, aumentaron un 44%, hasta los 223,3 millones de euros.
La compañía también informó que su apalancamiento bajó de 5,4 a 3,9 veces el EBITDA, pese a haber invertido 276 millones de euros durante el semestre.
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Sus inversiones en Uruguay
La matriz energética renovable, la estabilidad institucional y la infraestructura disponible del país son algunos de los factores clave que colocan a Uruguay en el radar de empresas internacionales cuando analizan dónde desarrollar centros de datos.
Solaria ya tiene presencia en el mercado uruguayo a través de dos plantas solares fotovoltaicas: Nayelu, ubicada en Mercedes, departamento de Soriano, y Yarnel, en Young, departamento de Río Negro. Ambos proyectos suman una capacidad de 22,7 MW y cuentan con contratos de compraventa de electricidad a largo plazo con UTE.
El nuevo proyecto contempla una inversión de US$ 5.700 millones y operará bajo el régimen de zona franca. Un data center estará en Canelones y el otro en San José –cada uno con su respectiva zona franca–, mientras que la planta de fotovoltaica estará ubicada en Florida y transmitirá a esos puntos a través de la red de UTE.
Del monto total anunciado, US$ 5.500 millones se destinarán al desarrollo de los centros de datos y otros US$ 200 millones a la instalación de 350 MW de capacidad de generación solar para abastecer el parque con energía renovable propia.
La primera fase incluirá 200 MW de centros de datos y 350 MW de generación fotovoltaica. Para esta etapa se proyectan 3.100 puestos de trabajo durante la construcción: 2.400 vinculados a los centros de datos y 700 a los parques solares.
En una segunda etapa se agregarán otros 300 MW de centros de datos, hasta completar los 500 MW previstos para el proyecto, con la posibilidad de ampliar la generación.
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Sus objetivos de sostenibilidad
Solaria señala que desde 2019 redujo su huella de carbono un 92% y que se fijó el objetivo de alcanzar cero emisiones en 2030. En 2021, se adhirió como socio signatario al Pacto Mundial de las Naciones Unidas, según la información institucional de la compañía.
La empresa también vincula su estrategia con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.