La primera vez que el gobierno tomó nota del interés de Solaria de hacer una inversión multimillonaria en Uruguay fue a fines de febrero de 2026. El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, había viajado a Madrid para asistir a la Digital Latam Summit 2026. Durante esa misión oficial, el embajador uruguayo Bernardo Greiver le transmitió las intenciones de la compañía.
Radicada en Uruguay desde hace casi una década con parques solares en Young y Mercedes, Solaria incursiona en el rubro de los data centers desde 2024, para lo que creó una compañía específica en España.
Por otro lado, el gobierno de Yamandú Orsi fijó entre sus prioridades la elaboración de una estrategia junto a la Cámara de la Construcción y la Cámara de Tecnologías de la Información para atraer al país las crecientes inversiones en centros en toda la región. “Competimos con Paraguay, que tiene energía barata pero no tiene ni la estabilidad ni la potencia de energía libre que tenemos nosotros; competimos con Chile, con Brasil”, reconoció meses atrás Sánchez en entrevista con El Observador. “Estamos buscando posicionar a Uruguay como un lugar atractivo”.
Para ese entonces, Solaria había hecho un análisis sobre las oportunidades y las amenazas de la región. La empresa encontró que, aunque en comparación las tarifas de la energía pueden ser más altas que en otros países del continente, a su entender Uruguay tiene otros activos –como la estabilidad política– que viabilizan la inversión en este punto, según pudo reconstruir El Observador a través de fuentes oficiales.
A su retorno al país, Sánchez puso al tanto al presidente. Orsi definió los pasos a seguir para avanzar en una negociación reservada, “en silencio” y sin filtraciones que “entorpezcan” el proceso, según pudo reconstruir El Observador a través de fuentes oficiales.
La misiones de “alto nivel”
El mandatario delegó en la ministra de Industria, Fernanda Cardona, el seguimiento para la concreción de este acuerdo en el 2026. La jerarca viajó en misión oficial a España en junio y mantuvo reuniones de trabajo con la empresa.
Un mes después, el CEO de Solaria, Arturo Díaz-Tejeiro, y otros tres representantes del proyecto llegaron a Uruguay para tener reuniones con Orsi, con los ministerios de Industria, Ambiente y Economía, y con Antel y UTE. Para esa ocasión, el canciller Mario Lubetkin dispuso la concurrencia en servicio del embajador Greiver a Uruguay para participar de los intercambios.
En setiembre, la ministra Cardona conformó a partir del mandato del presidente una delegación de gerentes de UTE para viajar a la sede de Solaria en España y cerrar el acuerdo. Los ejecutivos de la empresa pública designados fueron Rafael Troche, Pablo Regina y Daniel Castagna.
El primero fue durante el período pasado el gerente del Sector Regional Centro de la UTE, que abarca a los departamentos de Florida y Canelones en que se instalará la inversión. Hoy es asesor del vicepresidente Roberto Bentancor y es un técnico que tiene la confianza personal de la ministra de Industria, según contaron para esta nota fuentes de la empresa pública.
Edificio Palacio de La Luz.
Nicolas Garrido
Por su parte, el representante del Partido Nacional en el Directorio de UTE, Darío Castiglioni, reprochó este miércoles que no estuviera “en conocimiento del proyecto” y que se le “haya negado” la solicitud de información ante la misión de un “equipo gerencial de alto nivel a Madrid, España”. “Preocupa la falta de transparencia con que se manejan estos asuntos que involucran aspectos importantes en la economía de la empresa”, continuó en sus redes luego de celebrar la noticia.
El acuerdo rubricado este miércoles entre Orsi y Arturo Díaz-Tejeiro es confidencial, aunque desde el Poder Ejecutivo reafirman que la relación será de un “ganar-ganar” entre las partes. Desde el gobierno aseguran que la inversión no requerirá por parte del Estado obras adicionales –como sí ha sucedido en megaproyectos como el de UPM o en la iniciativa de HIF para Paysandú–, sino que con la creación de una zona franca la compañía podrá desarrollar su propio negocio y vender servicios a sus clientes.
El presidente Orsi le bajó el martillo a la inversión este miércoles en Torre Ejecutiva. La iniciativa anunciada comprende el desarrollo de un parque tecnológico de centros de datos de 500 megavatios y parques fotovoltaicos para abastecer su demanda. Desde el gobierno sostienen que estas instalaciones suministrarán la totalidad de energía que el parque precisa para funcionar, aunque UTE asistirá en situaciones de emergencia.
La inversión de cara al 2029 asciende a US$ 5.700 millones, la mayor en la historia del país. Una primera inyección de US$ 5.500 millones dentro del Uruguay será para el desarrollo de los centros de datos y otros US$ 200 millones para la instalación de 350 megavatios de generación solar.
La primera fase del proyecto incluirá 200 megavatios de centros de datos y 350 megavatios de generación solar. En esta etapa se proyecta la creación de 3.100 puestos de trabajo en la construcción: 2.400 de ellos en los centros de datos y 700 en los parques fotovoltaicos.
En la segunda etapa se sumarán los otros 300 megavatios de centros de datos, con la posibilidad de ampliar la generación. Las instalaciones estarán distribuidas entre Canelones, San José y Florida. Se
Una vez que el proyecto completo esté en funcionamiento, se espera que haya 1.500 puestos de trabajo permanentes.