El Centro Multidisciplinario de Diagnóstico por Tomografía Computada es una institución pionera en nuestro país con más de 40 años de historia. A instancias del Dr. Bartolomé Angel Grillo, junto a otros neurocirujanos y neuro radiólogos, trajeron a Uruguay el primer tomógrafo de cuerpo entero del país (el que había hasta el momento solo tomaba imágenes de la cabeza o los pies).
Este centro fue revolucionario porque permitió mejorar la forma de realizar varios estudios diagnósticos, que hasta ese momento se hacían de forma muy rudimentaria y dolorosa para los pacientes.
La tecnología superadora de la tomografía y la resonancia trajo mejoras sustanciales tanto en la experiencia de los pacientes como en la precisión de los diagnósticos. Por lo que el centro continuó creciendo y actualizándose, siempre contando con los equipos de última gama disponibles en el mercado. “Actualizamos los equipos cada 5 o 7 años, siempre apuntando a tener la última tecnología disponible para mejorar nuestros diagnósticos” apuntó el Dr. Bartolomé Angel Grillo, director del centro.
El CMDTC funciona como un servicio semi-independiente dentro de SMI, brindando servicios para ellos y también para otras instituciones de todo el país, aunque la gran mayoría son paral SMI. Tienen una muy buena relación, con la institución, fortalecida por los años los años de historia conjunta, brindándose respaldo mutuamente.
Actualmente el centro cuenta con un tomógrafo y dos resonadores que realizan estudios especializados de todo el cuerpo. La tecnología se complementa con la experiencia del personal técnico y médico: “contamos con imagenólogos focalizados en cada una de las especialidades del cuerpo” explicó Grillo, para poder brindar a los pacientes la mejor experiencia diagnóstica para su dolencia.
Además de los estudios de imagen el centro comenzó a realizar algunas intervenciones complementarias como punciones para realizar biopsias por ejemplo en patologías óseas o de mama, de forma de mejorar el diagnóstico. Todas estas técnicas los llevan a realizar diagnósticos con “más de 90% de seguridad” dijo Grillo.
El avance de la imagenología en los últimos años permitió mejorar mucho los diagnósticos, y exámenes que llevaban hasta un día entero en la época que el Dr. Grillo y su equipo comenzaron a trabajar en esta área, ahora se realizan en cuestión de minutos. Para muchos estudios ya ni siquiera es necesario inyectar contraste, y solamente con la imagen de la tomografía o la resonancia se pueden detectar muchas patologías de forma temprana.
El último modelo de tomógrafo instalado en el centro avanzó más aún y permite realizar nuevos estudios cardíacos que, por ejemplo, permiten ver las calcificaciones en las arterias del corazón, sin la necesidad de utilizar contraste. “Esto marca un avance importantísimo del punto de vista pronóstico, definiendo posibles tratamientos de forma temprana” explicó Grillo.
El CMDTC también tiene una gran vocación investigadora. Aprovechando la cantidad de diagnósticos que procesan a diario, y la información que de ellos se extrae, el centro presentó varios trabajos de investigación muy importantes, comandados por el Dr. Grillo.
Pasión por la medicina y el descubrimiento
El fundador y actual director del CMDTC, Dr. Bartolomé Ángel Grillo, con 86 años de edad y más de 50 años de carrera en la medicina, es un apasionado por su carrera y la investigación y en sus propias palabras “no piensa” en la jubilación. Comenzó su carrera pensando en hacer ginecología pero luego se acercó a la radiología y a partir de allí se fue especializando en las varias ramas en las que destaca hoy.
Estudió en Uruguay y en Italia, y fue destacado varias veces con el Premio Nacional de Medicina, también recibió el Premio Príncipe de Asturias y la distinción de Ciudadano Ilustre de Montevideo.
Su dedicación para estudiar la arteriosclerosis, una de las enfermedades que mata más personas en el mundo, lo llevó a descubrir el Omega 3 de Krill, un producto que tiene innumerables propiedades terapéuticas para tratar y prevenir varias patologías. Esta investigación lo llevó a viajar varias veces a la base uruguaya en la Antártida, donde pudo estudiar en profundidad a los pingüinos y descubrir las propiedades ventajosas del Krill.
Gracias a este trabajo el Dr. Grillo desarrolló y patentó un suplemento de Omega 3 de Krill, un producto más efectivo que el Omega 3 de pescado, y que lo llevó a ser reconocido en nuestro país y por todo el mundo y hasta conocer al Papa Francisco porque consume el Omega 3 de krill.