Derrota simbólica para Trump en Florida: demócratas se quedan con distrito en el que está su residencia de Mar-a-Lago
El Partido Republicano sufrió una nueva derrota en los comicios parciales de Florida. La demócrata Emily Gregory se quedó con una banca en la Cámara de Representantes local que los republicanos habían ganado por 19 puntos en 2024. El distrito en disputa es donde se ubica Mar-a-Lago, el club privado de Trump.
Trump en Florida, durante la campaña presidencial del 2024.
El Partido Republicano de Donald Trump sufrió varias derrotas electorales en lo que va del año, que anticipan unas desafiantes elecciones de mitad de mandato, cuando se juega la mayoría en el Congreso. La última fue en los comicios parciales celebrados este martes en Florida, en el que los demócratas le arrebataron una banca a los republicanos en la Cámara de Representantes del estado. Fue, además, en un distrito simbólico para el presidente: allí se ubica su residencia de Mar-a-Lago.
La demócrata Emily Gregory se impuso al republicano Jon Maples, respaldado por Trump, por 51% a 49% en las elecciones locales en el Distrito 87 de Florida. El lunes, el mandatario había convocado a votar y aseguró que Maples era apoyado por muchos de sus "amigos del condado de Palm Beach", donde está Mar-a-Lago.
"¡Felicitaciones a Emily Gregory por su elección para representar al Distrito 87 de la Cámara de Representantes! Sabemos que luchará arduamente por el condado de Palm Beach en Tallahassee. ¡Los demócratas acaban de arrebatar el escaño del hogar de Trump y Mar-a-Lago!", escribió el Partido Demócrata de Florida en su cuenta de X.
"Cuando empecé con esto hace nueve meses, obviamente pensé que era posible", declaró Gregory, una empresaria que se postulaba a un cargo público por primera vez, a MSNBC el martes por la noche. "Quizá hice unos cálculos un poco descabellados para decidir que era una oportunidad de negocio, pero lo era", añadió luego. "Y lo conseguimos. Así que mis cálculos dieron resultado", apuntó.
El resultado representó un revés para los republicanos, que habían ganado el distrito en 2024 por 19 puntos porcentuales. El vencedor en ese momento fue Mike Caruso, que renunció a su escaño en agosto pasado tras ser nombrado en el tribunal de Palm Beach por el gobernador republicano Ron DeSantis.
El impacto de la situación económica
"Si Mar-a-Lago es vulnerable, imagina lo que puede pasar este noviembre", afirmó Heather Williams, presidenta del Comité de Campaña Legislativa Demócrata, en referencia a las midterms, según recogió la agencia AP. Además destacó que la victoria del martes supone el vigésimo noveno escaño que los demócratas le arrebataron a los republicanos desde que Trump asumió el cargo, en enero de 2025.
Williams destacó el aumento del precio de la gasolina, impactado por la guerra en Medio Oriente, así como el alto costo de vida como factores decisivos en los comicios. "Los precios de la gasolina se están disparando, los costos de los alimentos subieron y las familias no llegan a fin de mes; está claro que los votantes están hartos de los republicanos", afirmó.
EEUU - gasolina - AFP
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"Todo el mundo está sintiendo el impacto de esta crisis de asequibilidad, y lo último que necesitaban las familias de Florida, mientras luchan por salir adelante, es tener que pagar 4 dólares por un galón de gasolina", declaró Gregory tras su victoria electoral.
A la vez, la decisión del líder MAGA de embarcarse en una guerra con Irán también impactó en su imagen. El índice de aprobación de Trump se ubicó esta semana en 36%, su nivel más bajo desde su vuelta a la Casa Blanca, según una encuesta de Ipsos y Reuters.
La demócrata centró su campaña en problemas locales como el costo de la vivienda, y a la vez capitalizó en su favor el trato que el gobierno de Trump le da a los inmigrantes sin papeles. La ciudad cuenta con 487.000 habitantes y es parte del condado Miami-Dade, donde el 60% de la población tiene origen latino.
El presidente se distanció inmediatamente de la derrota, pese a haber apoyado al candidato republicano. "No estoy involucrado en eso", aseguró.
Y a este contexto electoral se suma otro desafío para las midterms: las jubilaciones y saltos a otros cargos de legisladores republicanos duplican a los de la oposición demócrata, anticipando un cambio drástico en la fisonomía del Capitolio de cara a noviembre. Históricamente, el partido que registra más salidas tiende a perder el control de la mayoría. Con la actual proporción, la estadística juega decididamente en contra del liderazgo actual, en un entorno que se perfila cada vez más complejo para el Partido Republicano.
Las elecciones de noviembre, que renovarán el Congreso y diversas gobernaciones, se perfilan, como es habitual, como un referéndum sobre la gestión de la Casa Blanca. Los demócratas, hoy en minoría en ambas cámaras, aspiran a recuperar el control legislativo.
La importancia de Mar-a-Lago
Aunque la mayor parte de su vida vivió en Nueva York, Trump modificó su lugar de residencia a Florida durante su primer mandato. Según los registros electorales de Palm Beach, el mandatario votó por mail en los comicios del martes, un método que quiere prohibir porque asegura que representa una fuente de fraude.
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Su mudanza al "estado del sol" también erigió a Florida como un epicentro del poder político. Varios de los funcionarios de su administración salieron de ese estado, pero también es donde ocurren reuniones clave para la política del país.
En concreto, todo gira en torno a Mar-a-Lago, el club privado de Trump en Palm Beach donde la membresía cuesta un millón de dólares. En ese complejo Trump pasa los fines de semana. También organiza reuniones en días laborales, escapando del crudo invierno en Washington. Suele recibir a grupos selectos de políticos, empresarios, periodistas y amigos del sur de Florida.
Y fue también desde Mar-a-Lago que Trump siguió en vivo los ataques lanzados por Estados Unidos junto a Israel contra Irán el 28 de febrero, en los que murió el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. En su club de Palm Beach, el mandatario erigió una sala de crisis improvisada, en la que se reunió junto a miembros de su gabinete y los altos mandos militares. También siguió desde allí la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero. Usualmente, los presidentes estadounidenses solían lanzar acciones militares desde una instalación segura en la Casa Blanca, diseñada específicamente para ello.