21 de mayo de 2026 16:47 hs

En muchos comercios uruguayos, la terminal de pagos dejó hace tiempo de ser apenas un aparato para cobrar con tarjeta. Hoy empieza a ocupar un lugar mucho más estratégico dentro del negocio: organiza operaciones, acelera procesos, integra información y se transforma en una herramienta de gestión cotidiana.

La transformación responde también a un cambio en las necesidades del comercio. Ya no alcanza solamente con procesar pagos. Los comercios buscan reducir tiempos, simplificar tareas operativas y concentrar funciones en menos dispositivos.

Sobre esa evolución trabaja Fiserv, con nuevas soluciones tecnológicas y una estrategia orientada a convertir las terminales de pago en plataformas de gestión para comercios de distintos tamaños.

“El comercio ya no necesita solamente cobrar. Necesita herramientas que le permitan administrar mejor su operación, reducir tiempos mejorar la experiencia del cliente”, sostuvo Franco Moccia, Country Manager de Fiserv en Uruguay.

En promedio, la compañía procesó más de 22 millones de transacciones mensuales durante el primer trimestre del año y proyecta superarlas para lo que resta del año, en un contexto donde el uso de medios de pago digitales continúa expandiéndose en Uruguay.

Pero el foco de la empresa va más allá del procesamiento. La apuesta apunta a terminales que permitan concentrar distintas funciones del negocio en un único dispositivo.

“Las terminales dejaron de ser un dispositivo aislado. Hoy pueden transformarse en el cerebro operativo de un negocio”, afirmó Moccia.

En la práctica, eso implica que muchos comercios ya pueden utilizar la terminal no solamente para cobrar, sino también para administrar promociones, controlar inventario, emitir facturación electrónica o acceder a información comercial en tiempo real, sin necesidad de alternar entre múltiples sistemas o pantallas. “La tecnología tiene valor cuando simplifica procesos y le hace la vida más fácil al comerciante”, resumió el ejecutivo.

Fiserv también incorporó la funcionalidad de preautorizaciones electrónicas a sus terminales Android, una herramienta especialmente utilizada en hoteles y empresas de alquiler de vehículos. El sistema permite reservar montos antes de concretar el cobro final, mejorando la seguridad de las operaciones y evitando que los comercios deban almacenar datos de tarjetas de forma no segura. Además, contribuye a reducir riesgos operativos y mejorar la trazabilidad de las transacciones.

Otro de los focos aparece en Pix, el sistema de pagos instantáneos de Brasil, cuyo uso comienza a crecer entre turistas brasileños que visitan Uruguay, especialmente durante el verano. Para muchos comercios vinculados al turismo, la posibilidad de aceptar Pix empieza a convertirse en una necesidad práctica más que en una innovación tecnológica. El objetivo es reducir fricciones al momento del pago y adaptarse a hábitos de consumo que millones de brasileños ya utilizan de forma cotidiana.

“Pix no viene a sustituir otros medios de pago. Viene a complementar una experiencia que hoy el comercio necesita resolver de forma simple y rápida”, explicó Moccia.

A eso se suma Express POS, una herramienta que permite resolver desde la propia terminal tareas que muchos comercios todavía realizan en sistemas separados, como facturación electrónica, control de stock, promociones o seguimiento de ventas.

En un mercado donde los medios de pago evolucionan cada vez más rápido, la competencia ya no pasa solamente por quién procesa una transacción, sino por quién logra integrarse a la operación diaria de un negocio.

En ese escenario, la terminal empieza a dejar de ocupar un lugar secundario en el mostrador para convertirse en una de las principales herramientas de gestión del comercio moderno.

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