18 de agosto de 2026 15:30 hs

China avanza con un ambicioso proyecto para instalar una gigantesca central de energía solar en el espacio, diseñada para captar la radiación del Sol y transmitir la electricidad hacia la Tierra. La iniciativa busca aprovechar una fuente de energía disponible de manera prácticamente continua fuera de la atmósfera.

El proyecto contempla una estructura de enormes dimensiones, ubicada a unos 36.000 kilómetros de la superficie terrestre, en órbita geoestacionaria. Allí, la luz solar es mucho más intensa que en la superficie y no está afectada por las condiciones meteorológicas ni por el ciclo de día y noche.

Según informó la agencia alemana DW, la propuesta forma parte de un desarrollo de largo plazo que incluye nuevas tecnologías para transportar energía de forma inalámbrica. En 2026, investigadores de la Universidad de Xidian lograron transmitir 1180 vatios mediante un sistema inalámbrico a 100 metros, un ensayo vinculado al desarrollo de tecnologías necesarias para futuros sistemas de energía solar espacial.

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¿Cómo funcionará la estación solar espacial de China?

La idea consiste en desplegar enormes paneles solares capaces de captar la radiación directamente en el espacio. La electricidad producida sería transformada en microondas o haces láser y enviada de manera inalámbrica hacia estaciones receptoras instaladas en la Tierra.

El diseñador jefe de los cohetes chinos Long March y miembro de la Academia China de Ingeniería, Long Lehao, explicó que el concepto apunta a construir una instalación de aproximadamente un kilómetro de ancho. La estructura se ubicaría en una órbita geoestacionaria y requeriría una infraestructura de lanzamiento y montaje de una escala inédita.

Una de las principales ventajas buscadas es la continuidad de la generación. A diferencia de una planta solar terrestre, la estación podría recibir radiación solar durante períodos mucho más prolongados y sin depender de las nubes, la lluvia o las estaciones del año.

El proyecto también contempla el desarrollo de sistemas capaces de transportar la energía desde el espacio hasta la superficie terrestre. Para eso, los científicos trabajan en tecnologías de transmisión inalámbrica que permitan enviar electricidad a distancia con la menor pérdida posible. Los ensayos realizados en China ya demostraron la posibilidad de mantener una transmisión estable hacia objetivos móviles, incluidos drones.

China ya había anunciado en 2019 un objetivo preliminar para desarrollar una estación solar espacial de nivel megavatio y con una masa cercana a las 200 toneladas. La Academia China de Tecnología Espacial indicó entonces que el sistema convertiría la energía solar en microondas o láseres para transmitirla hasta la Tierra.

La escala prevista para las etapas posteriores es considerablemente mayor. El objetivo es avanzar desde sistemas experimentales hacia una infraestructura capaz de producir grandes cantidades de electricidad y suministrarla a redes terrestres.

Para construirla, China también necesitará desarrollar cohetes capaces de transportar cargas muy pesadas y sistemas que permitan ensamblar grandes estructuras directamente en órbita. El cohete Long March-9 aparece como una pieza central de ese plan por su capacidad proyectada para transportar cargas de gran tamaño al espacio.

La estación no tendría como única función abastecer de electricidad a la Tierra. La energía generada en el espacio también podría utilizarse para alimentar futuras naves, plataformas orbitales u otras infraestructuras espaciales, una posibilidad que ya forma parte de las investigaciones sobre energía solar espacial.

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