Las primeras encuestas después de las elecciones internas fueron un balde de agua fría para los blancos. Cifra mostró una caída de seis puntos y Opción una de ocho. Por la magnitud, los números sorprendieron a la dirigencia nacionalista aunque los más optimistas inmediatamente recordaron lo ocurrido en 2019, cuando Ernesto Talvi quedó a cuatro puntos de Luis Lacalle Pou en la primera medición hacia octubre.
En ese entonces, el comando del hoy presidente desoyó los resultados y atribuyó la cercanía al mismo efecto que produce la espuma cuando se sirve una jarra de cerveza.
Cinco años después, los blancos hablan de esa encuesta con la expectativa de que la situación se repita. Dicen que los resultados son “transitorios” y confían que la próxima medición –ya con la fórmula en la calle– los mostrará repuntando.
En su análisis, Rafael Porzecanski de Opción, dijo que julio fue un “mes desafiante” para los blancos tras la polémica en torno a Valeria Ripoll y las condenas judiciales de Pablo Caram y Valentina Dos Santos.
Toda esta semana, el tema fue parte de conversaciones informales aunque no llegó a tratarse como tal en el comando de Álvaro Delgado. “La campaña empieza después de la convención”, dijo una fuente que integra la mesa chica del candidato.
Ese hito está previsto para el sábado 10 en el club Atenas. Los convencionales deberán ratificar a Ripoll como compañera de fórmula y aprobar el programa único de gobierno. “No veo nada que presagie problemas”, adelantó un operador blanco, que transmitió que será sin micrófono abierto, similar a la de 2019.
Tras esto, la dupla prevé comenzar el miércoles 14 su primera gira nacional. Antes –esta semana– Ripoll iniciará una recorrida por todos los municipios de Montevideo, una actividad considerada “fundamental” en la interna ya que permitirá “calibrar” su nivel de aceptación y determinar los márgenes de posibilidad de que atraiga a votantes de afuera del partido.
En paralelo a esto, los dirigentes esperan conocer –y discutir– los principales lineamientos de la campaña, los cuales serán comunicados por el equipo del candidato.
Algunos énfasis surgirán de focus group que fueron encargados a una consultora de opinión pública, aunque otros ya se conocen. El jueves, tras ser anunciado como ministro de Economía en caso de llegar al gobierno, Diego Labat dijo que el próximo desafío era “dar un nuevo salto” y “avanzar hacia un país más barato para vivir y producir”.
En la interna, Delgado planteó su intención de construir un “segundo piso” de transformaciones a partir de las reformas realizadas por la administración de Lacalle Pou y planteó destinar US$ 200 millones a la primera infancia.
Barbas en remojo
Aunque el comando no trató el tema, los diálogos entre los blancos por la baja en las encuestas giraron acerca del “mes complejo” que atravesaron. , primero por el “archivo” de Ripoll y luego por los casos de corrupción en Artigas que terminaron con condenas judiciales y expulsiones fulminantes por parte del directorio.
En rueda de prensa, Delgado atribuyó la baja más a lo segundo que a lo primero, pero algunos nacionalistas tienen dudas. Los números de Cifra sobre Ripoll –presentados en otra encuesta– dejaron sentimientos encontrados.
La consultora señaló que recibía 36% de simpatía entre los electores blancos y 32% de antipatía pero subrayó que más de un quinto (23%) no la conocía como para opinar. “Esto le deja terreno para darse a conocer y fortalecer la simpatía hacia la fórmula”, valoró Mariana Pomiés.
Más allá de Ripoll y Artigas, una pregunta repetida es cómo reaccionar ante otros incidentes que surjan, ya sea de la candidata a vicepresidenta como de otros dirigentes. Entre los blancos también hay quienes manifiestan la necesidad de “pasar a la delantera” en temas como Venezuela donde se mueven con comodidad mientras la izquierda tiene contradicciones internas.
En esta línea, un informante dijo que la confirmación de Labat será utilizada para mostrar "certeza" en el rumbo económico, algo que el Frente Amplio aún no puede establecer pese a la cercanía de Gabriel Oddone hacia Orsi.
Colorados conformes
A diferencia de los blancos, el resultado de ambas encuestas ilusionó a los colorados. Cifra les dio 9% y Opción 13% (subas de uno y seis puntos). “La gran variación en este primer escenario post-internas es la caída de 8 puntos en la intención de voto del PN y el crecimiento de 6 puntos en la intención de voto del PC. Esta tendencia afianza la hipótesis de una frontera altamente porosa entre los partidos fundacionales”, dijo Porzecanski.
En el comando de Ojeda los números fueron recibidos con optimismo aunque desconfían –por baja– la cifra de Delgado.
Allegados al candidato consideraron que la distancia entre uno y otro sí son los siete puntos que mostró Opción y dijeron que es posible recortarlos con una buena campaña.
En este sentido, dijeron que seguirán apostando a mostrarse como renovación y “despartidizados”, ya que –de acuerdo con sus análisis– dos tercios de los indecisos se dicen “votantes de coalición” aunque la mayoría están más cerca de los blancos.