Captura de Maduro evidencia diferencias entre el PCU y sus "camaradas" de Venezuela, que reclaman liberación de presos políticos del chavismo
Con los comunistas venezolanos enfrentados a Maduro, el Partido Comunista de Uruguay ha mantenido su vínculo más estrecho con el oficialista PSUV; Castillo intentó sin éxito "zurcir" mientras estuvo en el PIT-CNT
21 de enero 2026 - 5:00hs
Partido Comunista Camilo Dos Santos
Unos piden al gobierno de Venezuela la liberación de los “presos políticos” y una “ley de amnistía general”, mientras los otros sostienen que cualquier discusión sobre el régimen pasa a un segundo plano cuando del ataque de Estados Unidos se trata. Pese a ser internacionalistas y solidarios con movimientos obreros de países hermanos, desde hace algunos años que el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el Partido Comunista de Uruguay (PCU) sostienen posiciones muy diferentes sobre la realidad del país caribeño, distancia que queda una vez más evidenciada ante el secuestro de Nicolás Maduro ordenado por Donald Trump.
Ambos coinciden en su prédica contra el “imperialismo”, el reimpulso a una Doctrina Monroe estadounidense que no solo pone en “riesgo” a Venezuela y la ambición de Trump por el petróleo y las tierras raras venezolanas. Sin embargo, desde la captura de Maduro, el PCU se ha limitado a esa dimensión del debate con el objetivo de promover “acciones” desde el “movimiento popular”, el Frente Amplio y en el propio gobierno de Yamandú Orsi.
Consultado este lunes en Desayunos Informales sobre si veía “algo positivo” en la injerencia de EEUU para propiciar la liberación de presos políticos y el aflojamiento de ciertas restricciones del régimen, el senador Óscar Andrade contestó que no, “porque sería igual que legitimar, fundamentar una agresión criminal”. “Que un país a otro país, en aguas internacionales, ingrese a un país, asesine a más de 100 personas y haga un secuestro, eso no es fundamental. Cualquier elemento coyuntural agregado a esto, no nos damos cuenta del riesgo”, agregó el nuevo secretario general del PCU.
Desde esas filas argumentan que “hoy es Venezuela” pero que “mañana” puede ser cualquier otro país que sea de interés estadounidense. Andrade apuntó semanas atrás en Telenoche que “el conflicto no es entre democracia o dictadura”, sino que Trump “dijo ‘voy a quedarme con mi petróleo’”.
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Por su parte, el PCV, fuertemente enfrentado con Maduro desde que el Tribunal Supremo de Justicia venezolano definió en 2023 una intervención del partido, se ha mantenido muy crítico con las autoridades del régimen. En las últimas horas la organización exigió a la presidenta interina Delcy Rodríguez “explicar la presencia del jefe de la CIA en Venezuela”.
“Cada vez queda más claro, quiénes están comprometidos con las políticas del imperialismo y, en consecuencia, se subordinan a sus instrumentos de dominación”, declaró el secretario general del PCV, Óscar Figuera, quien acusó que hasta hace poco los jerarcas de Maduro “se ocuparon de acusar a diestra y siniestra a otros de ser agentes de la CIA”.
Sin dejar de condenar “el tutelaje arbitrario que ejerce el gobierno de Estados Unidos sobre el Estado venezolano”, el PCV celebró al mismo tiempo la liberación del excandidato presidencial Enrique Márquez –”privado ilegalmente de libertad en el contexto previo a la asunción ilegítima” de Maduro– y ha puesto en duda –como varios actores de la comunidad internacional– las cifras de excarcelaciones informadas por el gobierno chavista.
El PCV fue un aliado incondicional de Hugo Chávez hasta su muerte –aunque nunca aceptó plegarse al Partido Socialista Unido de Venezuela– y acompañó los primeros años de mandato de Maduro, pero comenzó a alejarse ante sus discrepancias con parte de la política económica. La ruptura llegó a un punto de no retorno con la intervención del Tribunal en 2023 –a la que acusaron como una “vil maniobra” del PSUV para quedarse con la organización– y hasta aprobaron una moción de condena durante un encuentro de partidos comunistas y obreros del mundo en La Habana, a la que no adhirió el PCU.
“Al PCU no se le ocurriría ir a ventilar y discutir en ámbitos internacionales este tipo las diferencias internas del Frente Amplio o las organizaciones sociales de nuestro país", fundamentó entonces Juan Castillo, el hoy ministro de Trabajo que en esa fecha fungía como secretario general.
Fuentes del PCU explicaron a El Observador que siempre han sido “solidarios” con el chavismo y “la lucha del pueblo venezolano”, lo que los ha llevado a un estrecho relacionamiento con el PSUV, aunque no así con sus “camaradas” venezolanos. El propio Castillo, mientras fue coordinador del PIT-CNT y responsable de la secretaría de Internacionales, procuró hace 15 años “zurcir” con los comunistas de ese país –en especial a partir de sus organizaciones sindicales– y lograr un acercamiento, pero en el partido reconocen que las gestiones no prosperaron.
El hoy ministro reconoce que hace años mantuvo un “rol activo” para “mejorar las relaciones”, pero al ser consultado por El Observador prefirió no hacer declaraciones y confió en que era un tema para el actual secretario general Óscar Andrade.
20250611 Óscar Andrade. Cámara de Senado. Senadores del Frente Amplio, FA.
Foto: Inés Guimaraens
El matiz de Andrade
Hoy el principal vocero contra la intervención estadounidense, Óscar Andrade llegó a poner en duda que Maduro hubiera ganado la reelección en 2024, como sí defendieron varios miembros de su partido.
Durante una sesión extraordinaria del Senado el 30 de julio de 2024, el senador comunista defendió la “equilibrada” posición que había tomado el Frente Amplio al tomar el tema “con responsabilidad”.
“Nos parece que hoy no deberíamos ir más allá; después el tiempo dará espacio para reflexionar. ¿Por qué sumarse de pleno si no sabemos si los datos que dio el gobierno son ciertos? Tampoco sabemos si los datos de la oposición son ciertos. Ahora, lo que sí estamos reclamando es que haya una confirmación, independiente de lo que pasó el domingo. Nos parece razonable y sensato que se confirme cuál fue la voluntad popular y que se intente resolver sobre esa base”, defendió entonces Andrade, quien arremetió contra el oficialismo de la época por buscar “rédito político” en una “situación dolorosa”.
El PCU se plegó en 2024 a la posición del Frente Amplio, que nunca llegó a declarar de forma categórica si Maduro había usurpado o no la presidencia. La coalición de izquierda comenzó diciendo que aguardaría por los análisis del Panel de Especialistas de la ONU y del Centro Carter antes de pronunciarse. Con el paso de los días, las dos instituciones rechazaron el triunfo de Maduro y el segundo hasta terminó validando una victoria de Edmundo González Urrutia. Pero el FA evitó posicionarse y terminó limitándose a una resolución interna de la Mesa Política –que no tuvo difusión pública– en la que respaldó las gestiones del “compañero” Lula Da Silva en Brasil en pos de una “salida institucional al conflicto”.
Andrade encabezará este miércoles el homenaje a los 32 cubanos de la seguridad presidencial de Maduro asesinados por las fuerzas de EEUU durante su captura.