Con bastante atraso respecto a la fecha en que fue producido, la CARU dio a conocer los resultados de los primeros diez años del monitoreo ambiental del Río Uruguay en Gualeguaychú y Fray Bentos.
El monitoreo conjunto fue el resultado de la negociación que en 2010 puso fin al conflicto entre Uruguay y Argentina por la instalación en Río Negro de la primera planta de celulosa de UPM (antes Botnia) que llevó, incluso, a que los puentes estuvieran cortados durante gran parte de la primera administración de Tabaré Vázquez.
“Se requirió al Comité Científico que informara sobre los parámetros que se apartaron de los estándares establecidos en los monitoreos de los efluentes de la planta UPM (...) y la desembocadura del río Gualeguaychú”, señala el trabajo que da cuenta de los incidentes registrados entre 2011 y 2021.
En total hubo 122 instancias de monitoreo.
En el caso de UPM, en esos diez años se registraron incumplimientos normativos para siete parámetros de calidad en 12 oportunidades. Adicionalmente, se determinó que en 10 ocasiones los valores diarios de carga vertida de dos parámetros excedieron los límites establecidos en la normativa de aplicación para los promedios mensuales.
Respecto a Gualeguaychú, el informe establece que 14 parámetros de calidad de agua se apartaron de la normativa en un total de 505 veces.
Los resultados de Orión
"Desde el momento de conformación del Comité Científico hasta el presente los programas de monitoreo a cargo de este órgano subsidiario de CARU han ido evolucionando y reconformándose, a los fines de optimizar el uso de los recursos disponibles en pos de los objetivos oportunamente establecidos", señala la CARU.
El programa de monitoreo en la planta Orión de UPM es de frecuencia mensual, evalúa las características del efluente descargado por la industria y compara los resultados con la normativa vigente.
Los parámetros de incumplimientos observados fueron: aceites y grasas, cromo total, sólidos sedimentables en dos horas, temperatura de vertido al río, pH, presencia de elementos fibrosos y sólidos retenibles por reja de 10 milímetros.
A su vez hay un monitoreo en la zona de influencia de la planta que incluye mediciones trimestrales de calidad de agua en seis puntos, análisis semestrales de sedimentos, estudios de bioacumulación en almejas dispuestas en jaulas, evaluación del estado fisiológico y estructura de comunidades de peces, ensayos de toxicidad en zooplancton y peces, y el funcionamiento permanente de una boya perfiladora multiparamétrica que toma datos cada 30 minutos.
Las excedencias reiteradas en Gualeguaychú
En el caso de Gualeguaychú, los 505 incumplimientos involucraron 14 parámetros de calidad (aluminio, amonio, atrazina, berilio, cadmio, cromo total, fenoles totales, hidrocarburos aromáticos polinucleares, hidrocarburos totales de petróleo, hierro, manganeso, níquel, organoclorados totales y PCB totales).
“Un grupo de estos parámetros presenta incumplimientos normativos en la mayoría de los monitoreos realizados, dado que del total de apartamientos registrados 414 de esas situaciones corresponden a excedencias en los parámetros hierro (122), aluminio (111), berilio (92) y amonio (89)”, sentencia.
Pedido de ampliación
En noviembre del año pasado UPM pidió aumentar en 200 mil toneladas la producción de su planta en Fray Bentos, algo que –de concretarse– le permitirá pasar de 1,3 a 1,5 millones de toneladas anuales.
Desde la empresa señalaron a El Observador que el planteo sigue a estudio de Dinacea aunque en enero el ministro Edgardo Ortuño adelantó en rueda de prensa que el proyecto planteado estaba “en condiciones de llevarse adelante”.