Imputación por caso Pérez Marexiano: González Palombo estafó también a su suegro y a la pareja de su padre; ahora investigan cuentas en bancos europeos o americanos
Los relatos de las estafas que leyó la fiscalía abarcan a más de 50 víctimas que inviertieron unos US$ 3 millones; la justicia le imputó un delito continuado de estafa y falsificación de documento privado
Ignacio González Palombo estará hasta el 31 de julio en prisión domiciliaria total con tobillera. La fiscal Verónica García aclaró que no podrá salir “ni a la vereda” y que esa medida cautelar da suficientes garantías para seguir con la investigación que aún tiene varias puntas pendientes como los titulares de la sociedad de bolsa Pérez Marexiano que pasaron de deunciantes a indagados y el rol de la socia Tamara Taube Grunberg que también es consideraba víctima por la fiscalía.
Además, la fiscal Elisa Guper afirmó este jueves en la audiencia de imputación, a cuyo audio accedió El Observador, que en algunos casos los clientes percibían las utilidades de sus inversiones de cuentas bancarias de bancos europeos o americanos y no de la cuenta de Pérez Marexiano o de Ignacio González, “lo que sigue siendo objeto de esta investigación”.
González Palombo era conocido para Pérez Marexiano porque había trabajado allí entre 2008 y 2015 en la realización de estados contables que presentaba a los auditores que controlaban las normas antilavado, hasta que en 2014 por no pagar la retención de IRPF ante la DGI, le generó una deuda de $853 mil a la firma, que lo llevó a ser despedido.
Sin embargo, se convirtió en “captador de inversiones” y aunque no estaba habilitado por las normas del Banco Central, logró agrandar la cadena de clientes y traerle a la empresa “importantes ganancias”, según su propio relato leído por la fiscalía de Delitos Económicos de 2° Turno, a cargo de Sandra Fleitas que estuvo representada por sus adjuntas, Guper y García.
En un paso más, a partir del año 2022, acordó con Taube Grunberg trabajar en forma conjunta y aportar nuevos clientes a la firma. Ella era amiga de la esposa de González y vivía en México, por lo que consiguió inversores en ese país que también fueron estafados.
“Se los mantenía engañados con estados de cuenta que no eran reales” y con la “ilusoria seguridad por buenas ganancias”, dijo la fiscal Guper.
Aunque a todos los clientes les decía que les abría cuentas en Pérez Marexiano, desde donde realizaría las inversiones, en muchos casos las cuentas no fueron creadas y el dinero nunca se recuperó.
Esa era una de las dos modalidades bajo las que actuaba. Las víctimas realizaban transferencias bancarias a las cuentas del imputado o le entregaban dinero en mano para que esto lo invirtiera a través de la sociedad de bolsa. “Luego éste les hacía creer que ya tenían una cuenta en inversión, proporcionándoles un número falso de cuenta y les enviaba estados de cuenta con un rótulo similar al de la empresa, donde figuraban ganancias que no eran reales. En este caso, los clientes nunca figuraron como inversores de Pérez Marexiano”.
“Todo era un escenario de humo que González había creado, los estados de cuenta los creaba una persona que trabajaba para él y no reflejaban el estado de las inversiones” por lo que no fueron reconocidos luego por la sociedad de bolsa, afirmó Guper.
En los casos en lo que sí existían las cuentas (la segunda modalidad) el cliente transfería directamente el dinero a la cuenta BROU de Pérez Marexiano. De este grupo de inversores algunos recibieron correctamente su número de cuenta como cliente de la sociedad de bolsa. Sin embargo, "en otros casos González ordenaba a la sociedad que el dinero transferido al BROU lo imputara a la cuenta de otro cliente y no a la de aquel que efectivamente había enviado el dinero. Con lo cual, o directamente no registraban como cliente o sus cuentas pasaban a estar en cero. Ello era posible debido a que en los comprobantes de transferencia sólo constaba el número de cuenta de origen y no el de su titular, los comprobantes bancarios de transferencia", afirmó la fiscal.
Además, pese aque les decía que haría inversiones de riesgo moderado, eligió inversiones de alta volatilidad, lo que hizo que los damnificados perdieran gran parte de su dinero o todo.
“El tiempo transcurrido dejó ver que la realidad no se correspondía con los resultados y que se le estaba presentando a los damnificados, muchos de ellos quisieron retirar dinero invertido y al no concretarse las entregas comenzaron los reclamos contra González y contra la sociedad de bolsa, llegando entonces al conocimiento de aquellos que las cuentas no existían o estaban en cero o en un valor muy inferior al comunicado”.
La fiscalía leyó en la audiencia el relato de cada una de las denuncias que fueron tomadas hasta el momento (las de quienes presentaron documentación que confirmaba la entrega del dinero) que sobrepasan las 50 personas que depositaron más de US$ 3 millones.
Entre esas víctimas figuran la pareja del padre de González Palombo, quien dijo que creía "era corredor de Pérez Marexiano" y cuando fue a reclamar le dijeron que efectivamente había ingresado la transferencia, "pero el dinero no estaba en la cuenta".
También estafó a su propio suegro, ahora exsuegro puesto que a raíz de estos hechos González Palombo se separó de su esposa. Según relató la fiscal, Pérez Marexiano le devolvió a la víctima una tercera parte del dinero invertido. Le argumentaron que "no tenían liquidez para pagarle a todos". Luego le dijeron que existían dificultades para identificar el remitente del dinero debido a una supuesta duplicación de la documentación bancaria. Le explicaron que “el dinero entró, pero no figura quién nos lo mandó”. Le señalaron que su yerno era "quien decidía a nombre de quién se abrían las cuentas".
Gonzalez Palombo abogados
La jueza de Crimen Organizado Diovanet Olivera, le tipificó el delito continuado de estafa en concurrencia fuera de la reiteración con un delito falsificación de documento privado. Además de la prisión domiciliaria, también se le extendió la prohibición a salir del país, se lo obligó a fijar domicilio y no modificarlo, y se le prohibió comunicarse con los damnificados y con los titulares de la sociedad de bolsa.
Entre pasearse en un BMW, la comodidad de la casa y la prisión efectiva
La fiscalía consideró que si bien González Palombo es primario absoluto, cometió una estafa millonaria, que tiene a numerosas víctimas uruguayas y extrajeras, la investigación está en pleno, y seguramente le recaerá pena de penitenciaría si es condenado, puesto que la estafa tiene una pena máxima de 4 años y la falsificación de documento privado 5 años.
Además consideró que podría frustrar la investigación y fugarse ya que tiene recursos económicos y “el dinero de sus víctimas no se ha podido recuperar”.
“Según testigos y hasta los propios abogados, González exhibe un nivel de vida alto, conduce vehículos de alta gama y se domicilia en una zona privilegiada de Montevideo. Desde el inicio de la investigación se desconoce si desarrolla algún tipo de actividad laboral un punto más que contribuye a su (falta de) arraigo en nuestro país”, advirtió la fiscal.
Cuando la jueza Olivera dio la oportunidad a los abogados de los damnificados de expresarse, uno de ellos expresó sus reparos a que vaya a descontar cumplimiento de la pena “cómodamente desde su casa”.
Otro abogado dijo que “no hace la diferencia que se esté paseando en un BMW por la rambla o que este encerrado en la casa” ya que a su modo de ver “puede ser perjudicial para la credibilidad del sistema” judicial.
Fue entonces que la fiscal García señaló que “el señor no va a poder salir ni a la vereda” y aclaró que va a cumplir “prisión efectiva en su domicilio” y ello garantiza de forma sobrada la investigación.
Jorge Barrera, el abogado de la sociedad Pérez Marexiano y el primero que denunció a González Palombo, recordó que según al código del proceso penal quien tiene legitimacion para pedir medidas cautelares "es exclusivamente el Ministerio Público" (fiscalía).
“En segundo lugar, a modo de fundamento y de desahogo, escuchar de parte del Ministerio Público que la prisión domiciliaria es prisión efectiva... No solamente quiero dar mi respaldo absoluto sino que quiero manifestar que me encantaría que todos los fiscales opinaran de la misma forma”, celebró.
Gonzalez Palombo Barrera
Jorge Barrera, abogado de Pérez Marexiano con las fiscales Elisa Guper con Verónica García
Leonardo Carreño / FocoUy
Agregó que “tener coherencia intelectual es de los valores más importantes” para un abogado, actúe como denunciante de víctimas o como defensor de imputados.
La versión de González Palombo: “el maquillaje” de los balances era “necesario”
Si bien los imputados pueden hablar en una audiencia judicial por lo general se mantienen callados y quien expresa su postura es su abogado. Así ocurrió este jueves, en que el defensor Augusto Fernández aceptó la imputación y las medidas cautelares impuestas a su defendido.
De todos modos, dijo que “aun hay muchos elementos para aclarar”. Agregó que “tiene pruebas que van a ser manejadas de cuentas bancarias que quizá puedan hacer cambiar la imputación”
Asimismo advirtió que en este caso “hay un gigante con un solo pie”. “Toda esta maniobra no se pudo mantener en un solo pie, es muy grande para que haya un solo responsable”, dijo en notoria alusión a Pérez Marexiano.
Pérez Marexiano audiencia de González Palombo
Ignacio González Palombo
Leonardo Carreño / FocoUY
El abogado adjudicó al "gran desorden administrativo" que había dentro de la empresa y a la "falta de controles", la necesidad de González y de la firma de "entrar en maquillajes de estados contables”.
“Era tal el tema de la iliquidez de la empresa que había que buscar una solución salvadora que podía haber pasado por la inversión en criptomonedas”, dijo Fernándezr en relación a que en mayo se comenzó a manejar ese tipo de inversión.
“De haber seguido las directivas que González planteó en abril del año pasado se hubieran duplicado los montos con lo cual no estaríamos hoy en esta situación", dijo y remató señaland que "hay un responsable pero atrás de ese responsable, hay otros más”.