El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que se firmó este sábado en Asunción, traerá consigo una serie de cambios en las góndolas de las tiendas y los supermercados uruguayos y no solo por los nuevos productos que puedan llegar desde el viejo continente sino también porque generará modificaciones en algunos nombres que ya son costumbre.
Es que el texto del acuerdo establece una serie de protecciones para las denominadas “Indicaciones geográficas”, que son aquellos signos que identifican a un producto como originario de un lugar específico que le confiere ciertas características.
¿Y qué significa que se protejan? La Unión de Exportadores lo explicó de la siguiente forma en 2019, cuando se habían cerrado por primera vez las negociaciones:
“En términos generales implica que a partir de la entrada en vigor del acuerdo o en los plazos estipulados según el producto, los productores y exportadores uruguayos no podrán utilizar el nombre reconocido como Indicación Geográfica (IG) a la Unión Europea para comercializar sus productos en plaza, en el Mercosur, en la UE, o en aquellos países con los que la UE tiene acuerdo de protección de IG”.
El documento de síntesis que el gobierno hizo del acuerdo detalla que se deberá dejar de usar el nombre cuando el producto no viene del lugar específico de origen y/o no cumple con las especificaciones detalladas. Esto no quiere decir que no se pueda seguir produciendo si no que se tiene que cambiar el nombre para poder comercializarlo.
Al mismo tiempo, las autoridades nacionales deberán establecer controles para que no pase lo mismo con productos importados de terceros países. Y el mismo tratamiento tendrán los productos uruguayos (y de todo el Mercosur) que sean reconocidos por la indicación geográfica en el bloque europeo.
Esto no quiere decir que no se pueda seguir produciendo determinado producto si no que se tiene que cambiar el nombre para poder comercializarlo.
En el acuerdo firmado, el Mercosur reconoce 346 indicaciones geográficas de países europeos mientras que serán 200 las que reconozcan en Europa entre las que se encuentran 55 vinos uruguayos (Garzón, Juanicó, Los Cerros de San Juan, Santa Rosa, entre otros).
Además, el texto, que entrará en vigor recién cuando los parlamentos lo ratifiquen, establece una serie de excepciones (detalladas más adelante) que, en lo vinculado a Uruguay, tienen que ver sobre todo con quesos y vinos que podrán mantener sus denominaciones.
Los cambios
En 346 indicaciones geográficas hay muchos nombres de los que los uruguayos nunca escucharon hablar pero también se cuelan algunos que suenan más conocidos como el queso roquefort o el vino jerez.
En esos casos mencionados, que son algunos de los que pueden afectar a Uruguay, el propio texto establece que, si se cumplieron determinados requisitos antes de la firma del acuerdo, se pueda seguir utilizando el nombre por un plazo de varios años.
Para el caso del roquefort, por ejemplo, son siete años de transición. Así lo establece el texto del acuerdo:
“La protección de la indicación geográfica «Roquefort» no impedirá el uso continuado y similar del término «Roquefort» por cualquier persona, incluidos sus sucesores y cesionarios, por un período máximo de 7 (siete) años a partir de la fecha de entrada en vigor del presente Acuerdo, siempre que, para esa fecha, dichas personas hubieran utilizado esa indicación geográfica de manera continua con respecto a los mismos o similares productos en los territorios de Brasil y Uruguay, y que dicho uso del término «Roquefort» haya estado acompañado de una indicación legible y visible del origen geográfico del producto de que se trate”.
Esto quiere decir que pasados esos siete años ninguna empresa uruguaya podrá usar el término roquefort para productos producidos localmente. El mismo plazo aplica para el caso de Jérez. En los casos que no hay excepciones detalladas, la prohibición comienza a regir a partir que entre en vigencia el acuerdo.
Al mismo tiempo, Uruguay protege 55 indicaciones geográficas, todas de producción de vinos. Argentina, por su parte, protege algunas denominaciones del chivito, de la yerba, el cordero patagónico, cerca de 100 vinos y otros productos mientras que Brasil tiene bebidas espirituosas, café, vinos, quesos y otros productos como miel entre sus denominaciones protegidas.
Las excepciones
Más allá de la protección que busca aplicar este capítulo del acuerdo, también hay una serie de excepciones que llevarán a que algunas marcas no tengan que aplicar cambios.
¿Cuáles son esas excepciones? Las IG que coinciden con una marca ya registrada en Uruguay no será tenida en cuenta, los nombres de variedades vegetales y razas animales que en la UE sean reconocidas como IG podrán seguir siendo utilizados “incondicionalmente” así como también los nombres propios de personas naturales.
Y, además, hay excepciones para nombres particulares. “A pesar del reconocimiento de las Indicaciones geográficas como Parmiggiano Reggiano, Gruyere, Fontina y Manchego, los productores uruguayos que a la fecha producían los quesos Parmesano, Reggianito, Gruyer, Gruyerito, Fontina y Manchego (leche de vaca) podrán continuar haciéndolo sin límites”, dice el resumen realizado por el gobierno.
Algo similar pasa con la grapamiel. A pesar de que el acuerdo reconoce la indicación Grappa (un destilado de origen italiano), los productores uruguayos podrán seguir utilizando el nombre Grapamiel/Grappamiel.
Las excepciones aplican para una cantidad de indicaciones y el detalle se puede leer en el siguiente documento subido por la cancillería argentina.