El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, es interpelado este lunes en la Cámara de Senadores para responder sobre la situación actual de la economía uruguaya, las perspectivas para los próximos años y distintos aspectos de la política económica impulsada por el gobierno.
Entre los temas incluidos en la convocatoria figuran el nivel de actividad económica, la política fiscal, la política monetaria, el manejo de la deuda pública y los cambios que el Poder Ejecutivo prevé introducir en el régimen de las AFAP.
La interpelación fue promovida por el senador del Partido Nacional Sergio Botana, quien explicó que el objetivo es analizar la marcha de la economía y las medidas adoptadas por la actual administración.
Durante su intervención inicial, Botana expuso sobre su visión respecto a los problemas que enfrenta la economía uruguaya. Recordó que la intención en un principio había sido citar al ministro en régimen de comisión general, pero dada la negativa del Frente Amplio a dar sus votos para que prosperara la moción, se debió optar por la interpelación.
Botana sostuvo que nadie estaba pensando en hacer una "guerra" contra el ministro, sino que el ánimo durante la interpelación sería "aportar".
Entre varios conceptos vertidos sobre la situación económica, el exintendente de Cerro Largo se refirió a una "desaceleración" de la actividad económica en Uruguay, así como a los niveles de crecimiento menores a los esperados por el equipo económico.
De esta manera, el senador blanco definió como "débil" el crecimiento de la economía uruguaya, que está "estancada".
Oddone, por su parte, hizo énfasis en el contexto internacional complejo, un factor "sustancial" para una "pequeña economía abierta al mundo" como la uruguaya.
"Estamos ante un escenrio de cambios vertiginosos asociados a los desafíos del cambio climático, a la irrupción de la inteligencia artificial y sus impactos sobre el mundo del trabajo y claramente tensiones geopolíticas como las que no hemos visto en los últimos 70 años", describió el ministro de Economía.
Y agregó que estos fenómenos están acompañados por un "desencanto con la globalización" que ha llevado al mundo a la "ruptura de un conjunto de consensos" que antes regían.
"La política económica de Uruguay transita por aguas internacionales de tipo turbulento", sostuvo.
"Ante ese contexto internacional, la orientación estratégica del gobierno ha sido un pragmatismo comercial enorme, extraordinario", defendió Oddone. E insistió: "El pragmatismo comercial y la adhesión a buenas prácticas internacionales constituye el eje estratégico".
En segundo lugar, Oddone mencionó tres aspectos que, para el gobierno, cabe destacar para la competitividad uruguaya: la confianza, la estabilidad y la calidad de vida.
"En este mundo turbulento el principal activo que tiene el país y que debemos preservar", dijo el ministro.