Treinta y un diputados de ultraderecha del Parlamento Europeo le escribieron una carta al presidente Yamandú Orsi reclamando la liberación de militares y policías presos en Uruguay por delitos cometidos durante la dictadura militar.
Los legisladores -que dicen estar unidos por un “compromiso compartido con los principios democráticos, el Estado de derecho y el respeto a la soberanía”- amenazan en su misiva con promover medidas contra Uruguay en el Parlamento Europeo si la actual situación se mantiene.
“Exigimos respetuosa pero firmemente la liberación inmediata del personal militar, policial y civiles actualmente detenidos –personas a las que consideramos presos políticos en este contexto-, así como el cese inmediato de todos los procedimientos judiciales en curso y futuros que contravengan el espíritu y disposiciones de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado”, dice la misiva.
Los firmantes dicen querer dialogar con Orsi de un modo “constructivo” sobre el asunto, pero afirman que “la ausencia de avances nos obliga a considerar medidas adicionales en el Parlamento Europeo y en otros foros internacionales para llamar la atención sobre esta cuestión”.
No se dice cuáles podrían ser esas medidas. Sí se agrega que se ha iniciado "una investigación sobre los fondos europeos" que la Unión Europea presta al país "para desestabilizar a una nación democrática soberana, en detrimento del voto popular uruguayo y sus instituciones”.
Los eurodiputados sostienen que “la persistencia de estos procesos, más de 50 años después del fin del conflicto, pone en riesgo el clima de reconciliación tan duramente conquistado que Uruguay ha ejemplificado históricamente en la región”.
La misiva dice representar a legisladores de cuatro grupos parlamentarios diferentes y de 11 países.
El movimiento es impulsado por el diputado alemán Markus Buchheit, integrante del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania.
Buchheit ya había escrito una carta personal a Orsi en la que manifestaba su “profunda y creciente preocupación por la situación persistente del Estado de derecho” en Uruguay. En aquella comunicación decía sentir una “profunda alarma por la parcialidad observada en el sistema judicial en relación con los procesos contra el personal militar uruguayo por hechos alegados durante el período 1972-1985”.
Además de Buchheit, también firmaron otros diputados de Alternativa para Alemania: Christine Anderson, René Aust, Arno Bausemer, Irmhild Bossdorf, Markus Buchheit, Petr Bystron, Siegbert Frank Droese, Tomasz Froelich, Alexander Jungbluth, Marc Jongen, Mary Khan, Hans Neuhoff, Volker Schnurrbusch y Alexander Sell.
Los otros firmantes son: Harald Vilimsky, Elisabeth Dieringer, Roman Haider y Georg Mayer (FPÖ, Austria, ultraderecha); Arkadiusz Mularczyk y Daniel Obajtek. (PiS, Polonia, ultraderecha); Marcin Sypniewski y Tomasz Buczek (partido Confederación, Polonia, extrema derecha); Milan Uhrík y Milan Mazurek (partido Republika, Elovaquia, extrema derecha); Roberto Vannacci (Lega de Salvini, Italia, ultraderecha); Tom Vandendriessche (Vlaams Belang, Bélgica, ultraderecha); Zsuzsanna Borvendég (Mi Hazánk Mozgalom, Hungría, extrema derecha); Ivan David (SPD, República Checa, ultraderecha); Ton Diepeveen (PVV, Países Bajos, ultraderecha); Petras Graulis (Lituania, ultraderecha) y Branko Grims (SDS, Eslovenia, ultraderecha).
Para calificar a los partidos se consultó al politólogo argentino radicado en Alemania Franco Delle Donne, especialista en derechas radicales y autor del libro “Epidemia Ultra”. “Ultraderecha engloba a todo partido a la derecha de la derecha democrática”, dijo Delle Donne. “Dentro de la ultraderecha, la derecha radical es aquella que actúa dentro del sistema democrático, que lo erosiona desde dentro. En cambio, la extrema derecha actúa contra el sistema”.
El Parlamento Europeo tiene 720 diputados.