El presidente del República, Luis Lacalle, respondió este miércoles al ser consultado por un posible aumento de impuestos al capital o al patrimonio ante la crisis económica y sanitaria, que “hoy gravar al capital es amputar la posibilidad de los que van a hacer fuerza a la salida de la crisis". Se tomó unos segundos de silencio y aseguró: "Por eso no lo vamos a hacer".
"Es el que va a hacer la inversión, va a dar trabajo. Hay que sacarle el lastre al que va a pedalear, al que va a traccionar la economía", agregó.
La respuesta del primer mandatario generó diversas críticas en redes sociales por parte de algunos actores del Frente Amplio, como los diputados Gerardo Nuñez, Felipe Carballo y Gonzalo Civilla, así como también por parte de la exsenadora Constanza Moreira o el exdiputado del PVP Luis Puig, entre otros.
¿Pero qué ocurrió con los impuestos al capital o el patrimonio después de la reforma tributaria llevada adelante por el Frente Amplio en 2007?
Según datos relevados por El Observador en base a información de la Dirección General Impositiva (DGI), el peso relativo de los impuestos a la propiedad en la recaudación del Estado cayó de forma consecutiva después de la reforma de 2007 (ver cuadro).
| | Impuestos al Consumo | Impuestos a la Renta Capital - Trabajo | Impuestos a la Propiedad | Otros | Total Bruto Recaudado en millones de $ corrientes |
| 2004 | 74,5% | 14,5% | 10,2% | 0,72% | 66.385 |
| 2005 | 73,60% | 15,9% | 9,8% | 0,70% | 75.435 |
| 2006 | 74,1% | 16,6% | 8,6% | 0,70% | 86.806 |
| 2007 (Reforma) | 73,1% | 18,5% | 7,8% | 0,60% | 100.717 |
| 2008 | 65% | 27% | 7% | 1% | 122.505 |
| 2009 | 63,2% | 27,2% | 7,1% | 2,5% | 134.400 |
| 2010 | 63,1% | 28,2% | 6,6% | 2% | 156.862 |
| 2011 | 63,2% | 28,3% | 6,5% | 2% | 174.436 |
| 2012 | 62,9% | 28,8% | 6,4% | 1,9% | 196.440 |
| 2013 | 60,6% | 31,3% | 6,2% | 1,9% | 223.656 |
| 2014 | 61,6% | 29,9% | 6,6% | 1,9% | 249.594 |
| 2015 | 60,4% | 31,3% | 6,5% | 1,8% | 274.318 |
| 2016 | 57,8% | 34% | 6,4% | 1,8% | 306.611 |
| 2017 | 55,9% | 36,5% | 6% | 1,6% | 350.938 |
| 2018 | 54,5% | 37,5% | 6,3% | 1,7% | 381.713 |
| 2019 | 54,7% | 37,2% | 6,4% | 1,7% | 412.503 |
En este sentido, fueron los impuestos a la renta de capital y trabajo los que tuvieron un salto importante en términos relativos de recaudación, pero principalmente a raíz del fuerte gravamen sobre los salarios más elevados que implicó el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRFP).
Asimismo, a partir de 2007 los impuestos al consumo (IVA o Imesi), a pesar de seguir siendo los que más recaudan ubicándose por encima del 50%, fueron perdiendo preponderancia. En 2004 estos tributos tenían un peso relativo del 74,5%; en 2010 su peso era del 63,1%, y continuó bajando hasta ubicarse el año pasado en el 54,7% del total de ingresos de la DGI.
Entre tanto, si se disgregan los diferentes tipos de impuestos dentro del capitulo capital y el trabajo, se destacan el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) y el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas categoría II (IRPF) como las principales herramientas para la recaudación.
El IRAE, por ejemplo, tuvo un peso relativo que después de la reforma de 2007 estuvo siempre entre el 12% y 14% del total de lo recaudado durante los últimos diez años, mientras que el IRPF al trabajo se ubicó entre el 16% y el 9,5%, creciendo su peso año tras año. A su vez, el Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (Imeba) es aproximadamente el 0,5% del total de lo recaudado desde 2010, mientras que el Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR) significó la mayor cantidad de años durante la última década el 1,5% del total de lo recaudado.
Por otro lado, en 2004 los impuestos a la propiedad representaron el 10,2% del total, en 2005 el 9,8%, en 2006 8,6% y en 2007 el 7,8%.
Después de la reforma, los gravámenes al patrimonio solo un año se ubicaron por encima del 7%, en 2009 (7,1%). En 2019, el peso relativo sobre el total de ese impuesto se ubicó en el 6,4%.
Capital y trabajo
En tanto, si se analiza la carga impositiva al trabajo y el capital, pasó de tener un peso relativo del 14,5% en 2004 a casi el 40% durante el último año de gobierno del Frente Amplio.
Si se considera el año 2008, por ejemplo, los impuestos al capital y trabajo pasaron del 18,5% de 2007 (año de la reforma) al 27% un año más tarde. Después de ese mojón la carga de estos tributos con relación a los demás siempre estuvo por encima de esa cifra y en el última año (2019) se ubicó en el 37,2%.
En cuanto a términos impositivos, sin perjuicio de que el IVA año a año es el impuesto mediante el cual más recauda el Estado (tuvo un peso del 45,2% del total el año pasado), durante 2019 por IRAE se recaudaron US$ 1.630 millones (13,9%) y por IRPF al capital (categoría I) unos US$ 281 millones, que representó un 2,4% del todo lo recaudado DGI. El IRPF al trabajo, por su parte, recaudó unos US$ 1.900 millones (16,3%), mientras que en total los impuestos a la propiedad (Patrimonio, Transmisiones Patrimoniales y Primaria) sumaron unos US$ 752 millones
En el caso del IRPF al capital rondó en líneas generales el 2%, el Impuesto a las Asistencia de la Seguridad Social (IASS) promedió alrededor de un 2,5% y el Impuesto a la Renta de los No Residentes (IRNR) tuvo un peso de entre 1% y 1,5%.
Durante los últimos 15 años, la carga impositiva en términos relativos fue disminuyendo para la riqueza patrimonial (impuestos a la propiedad), a la vez que aumentó para los ingresos por trabajo o capital, particularmente para el primero que es el de mayor peso (IRPF al trabajo).
Se grava poco a las empresas
En un video de setiembre de 2014 y que circuló en redes sociales esta semana, el expresidente Tabaré Vázquez respondía, si se quiere, al reclamo y también a parte de las políticas impositivas impulsadas por el Frente Amplio durante 15 años de gobierno.
En una entrevista en Océano FM el expresidente era claro sobre la reforma tributaria de 2007 llevada adelante por el primer gobierno frenteamplista: “Se dice que se grava poco a las empresas. Es cierto. Pero es una política deliberada que llevamos adelante, porque el exonerar o darle beneficios a las empresas llevó a que hubiera una mayor inversión en el sector productivo y mayor generación de puestos de trabajo que era lo que más nos pedía la gente en el año 2004”.
Después de que en 2013 fuera declarado inconstitucional el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), se creó una sobre tasa del Impuesto al Patrimonio para el agro (paga un 3%) y a partir de 2015 se volvió a cobrar el Impuesto a Primaria. También en los últimos años se gravó por IRAE (tanto para empresas como para personas físicas) la compra-venta de bienes inmuebles afectados a actividades agropecuarias, que no estaba contemplado por el IRA (Impuesto a la Renta Agropecuaria). En 2011 el régimen de cálculo de este impuesto tuvo algunos cambios, que lo hicieron más gravoso.