Faltaban dos horas para que llegara el tren en el que viajaba hacia Uruguay la presidente argentina Cristina Fernández y a lo lejos comenzó un sonido que se hizo sentir durante toda la tarde: eran los bombos y los redoblantes de los militantes kirchneristas que fueron hasta Salto a presenciar el acto en el que, luego de tres décadas de inactividad, un ferrocarril de pasajeros cruzaría la frontera entre Uruguay y Argentina.
El kirchnerismo cruzó el río y fue de pic-nic electoral a Salto
Mujica y Fernández inauguraron línea ferroviaria entre dos países