Nacional > ENTREVISTA JUAN ANTONIO ALONSO

"Es importante legislar para atender la diversidad en el aula"

El experto en superdotación saludó la inciativa del gobierno uruguayo de comenzar a diseñar políticas públicas para estas personas

Tiempo de lectura: -'

20 de agosto de 2018 a las 05:00

Juan Antonio Alonso, es doctor en Ciencias de la Educación y presidente de la organización internacional no gubernamental Eurotalent, la cual trabaja en la detección de la superdotación y en el fomento de las capacidades de cada persona. La semana pasada visitó Uruguay, con el propósito de transmitir sus conocimientos sobre el tema, dado que el país se apresta a comenzar a diseñar políticas públicas que favorezcan la atención y diagnóstico de las personas con altas capacidades. En diálogo con El Observador manifestó que la legislación colabora en la detección temprana de estos casos.

¿Es necesario legislar sobre superdotación?
Sí, porque hemos constatado tanto en España como en otros países -sobre todo de Europa y América- que para que realmente se produzca un avance es imprescindible que vaya al unísono, tanto la investigación, como la formación de los profesionales, como también la legislación que haya al respecto. Está claro que para atender a todo tipo de alumnado – la diversidad en el aula- es importante que la legislación vaya al unísono.

En España desde que está en práctica la legislación, los colegios consideran necesario incorporar la atención a los niños con superdotación, así como ya se hacía con los niños que presentaban alguna discapacidad.

Desde los inicios de la legislación, la misma se ha ido ajustando. Una de las primeras órdenes ministeriales disponía la evaluación diagnóstica. A partir de ahí, se establecían las intervenciones educativas, como la adaptación curricular dentro del aula, como la aceleración (que el niño pueda saltearse un año escolar dada su capacidad).

¿Desde cuándo España tiene legislación sobre superdotación?
En 1993 el Consejo de Europa se preocupó de la educación de este tipo de alumnado. Por aquel tiempo en España no existía absolutamente nada, ni a nivel de identificación ni a nivel de intervención. En el año 1994 apareció una recomendación del Consejo de Europa, donde aconsejaba que los ministerios de educación tener en cuenta este tipo de alumnado. A partir de ahí, en 1995, aparece en España el decreto 696/1995, que es entroncado en la ley de Educación de entonces para dar a atención educativa a los alumnos con superdotación intelectual.

¿En Europa todos los países tienen legislación sobre esto?
Más o menos. Hay algunos que van más avanzados, otros que no tanto.

¿En América cuál es la situación?
Brasil ya tiene más de 30 años de historia en la atención e intervención de los alumnos con superdotación. En otro países existe menos conocimiento, menos avance.

¿La legislación ayuda a detectar los casos más temprano?
Si, uno de los objetivos del Consejo de Europa de 1994 fue darle importancia a la detección temprana por parte de profesionales especializados. A nivel de investigación se tiene claro que entre los cuatro y siete años es la edad óptima para ser diagnosticados. De ahí la importancia que tienen que en algunos países, como Uruguay, comiencen a trabajar en el tema, llevando a cabo un proceso de identificación a través de test de screening.

Cuando se legisló en España, nosotros ya llevábamos cuatro o cinco años trabajando en el tema. La ley fue muy favorecedora para que los casos que ya existían, jugaran dentro de las normas legislativas. Pero también para que se llevaran programas de identificación temprana, procesos de screening, intervenciones dentro y fuera del aula y formación del profesorado. Siempre la legislación es imprescindible no solo con los alumnos superdotados, sino con cualquier otro tipo de alumnado.

Hablo de aceleración como intervención. ¿Es recomendable?
Eso con los años también ha ido evolucionando. En España en un principio se establecieron que las aceleraciones posibles fueran un curso en Primaria y otro en Secundaria. Posteriormente se amplió igualmente a bachillerato. En la actualidad está reconocida la posibilidad de que se puedan acelerar los cursos que sean necesarios, conforme a las características del individuo.

Entre los niños superdotados existe una gran heterogeneidad en cuanto su capacidad intelectual, pero también en cuanto a sus características personales. Dos niños pueden tener el mismo nivel intelectual, pero en personalidad pueden ser diametralmente opuestos. Eso es bueno tenerlo en cuenta a la hora de evaluar si una aceleración puede ser positiva.

Con el tiempo se ha ido demostrando que la aceleración no es extraer al chico de su lugar, sino que si se lleva a cabo conforme a las características de cada chico, puede ser muy positivo. Depende de cada caso. A veces es mejor hacer una adaptación curricular dentro del aula.

Antes de aplicarla en España, las investigaciones internacionales reconocían la aceleración como muy positivas no solo a nivel cognitivo, sino también a nivel socio afectivo y emocional. Después de 20 años, en España podemos decir que en más de 400 casos que tenemos, las aceleraciones son tal como nos decían las referencias bibliográficas, altamente positivas tanto a nivel cognitivo como a nivel socio afectivo como emocional.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...