¿Cómo está la producción agropecuaria en Tacuarembó?
En el departamento de Tacuarembó el fuerte es la ganadería y esta es la cuarta o quinta primavera muy buena para el sector, sobre todo para los campos naturales. Desde el punto de vista climático es un muy buen momento. Para los otros rubros, como la agricultura e incluso para las forrajeras, el otoño fue complicado, después la situación se fue acomodando. El área agrícola en Tacuarembó no es nada despreciable. La continuidad de lluvias no permitió sembrar mucho, para la soja todavía hay tiempo y el arroz está un poco más complicado porque es muy sensible a la fecha de siembra. Se debería haber sembrado mucho más a esta altura y en el mejor de los casos no superó 30% del área de siembra, incluso hubo productores que aún no pudieron plantar nada. Tenemos que considerar además que es un sector que tiene serios problemas de rentabilidad. Para el rubro ovino, si bien ha sido un año bastante lluvioso, en general las majadas están bien, las señaladas fueron muy buenas y no hubo grandes temporales como los del año pasado.
¿Cómo observa el mercado de haciendas gordas?
La baja de precios tan pronunciada que se produjo el año pasado y se prolongó hasta casi la mitad de este año repercutió mucho en las demás categorías porque cuando baja el ganado gordo baja aún más el precio de la reposición. Eso afectó mucho el ánimo de los productores, afectó la inversión en comida, se hicieron menos praderas, se dio menos ración y eso se traslada a toda la cadena de proveedores.
¿Temen que eso vuelva a pasar?
Los precios ya bajaron un poco. Nos reunimos con el presidente de la Federación Rural para ver cómo trabajamos en este tema. El año pasado se hizo una movida importante desde el punto de vista gremial, porque en esto nos va la vida a todos desde el punto de vista económico.
¿Qué le parece la propuesta de intervenir el mercado del ganado gordo para evitar este tipo de situaciones?
Nunca me quedó claro cómo podían intervenir y asegurar un precio. Lo que hay que dar es información, que los productores sepan cuánto tiene que valer el ganado, al menos respetando un promedio y considerando el precio de la tonelada de carne de exportación o del valor del Novillo Tipo. De esa forma el productor puede tomar decisiones. Es muy difícil establecer un precio piso para el ganado gordo, quizá también se proponga un precio techo. Sería el único producto con un precio fijado administrativamente y el resto de la economía fluctuaría por los carriles de la oferta y la demanda. Lo que habría que asegurar es la información y crear un clima de negocios que sea el mejor posible para que el mercado ganadero funcione bien.
¿Qué otros temas preocupan a los productores de Tacuarembó?
Temas que nos afectan todos los días, como el abigeato, que lamentablemente se sigue dando, sigue habiendo venta de carne clandestina. Hemos trabajado con la comisión de seguridad rural, con el Ministerio del Interior, con el Poder Judicial, con Bromatología, con la Intendencia de Tacuarembó. Se han hecho un montón de cosas, se ha detenido a delincuentes pero son cosas que siguen pasando con mucha frecuencia. La gente se desanima mucho, sobre todo los productores ovinos, pero también hay casos de robos de vacunos. Hay que trabajar como gremial, reuniendo a todas estas instituciones para por lo menos disminuir la cantidad de delitos de este tipo. Después hay otros temas como los sanitarios, las enfermedades venéreas; y otro muy importante es la infraestructura. En los últimos años el país tuvo gran desarrollo, multiplicó considerablemente su producto bruto interno, hay una gran producción de granos y de madera, y el estado de las carreteras y caminos es muy malo.
¿El agro tendría que pagar el Impuesto de Primaria?
Es algo discutible. Es antipático decir que uno no está de acuerdo con pagarlo, aunque sabemos que parte de lo que pagamos de Imeba va para Primaria.
¿Qué espera del próximo gobierno nacional?
Espero que las políticas del próximo gobierno incentiven a producir y a trabajar más, porque no solo es bueno para los productores sino también para las arcas del Estado, porque recaudará más. Cuanto más crezca la economía más gente tendrá trabajo y es lo primero que debe interesarle a cualquier gobierno, crear la mayor cantidad de fuentes de trabajo, ya que de ahí saldrán los mejores empleos.
¿Cómo está viendo la zafra de remates de toros?
Bastante bien. Los toros valen algo menos que el año pasado, aunque también hay que reconocer que el dólar vale significativamente más. En el local de la Asociación Rural de Tacuarembó tuvimos varios remates de cabañas y se han vendido casi todos los toros. Creemos que se seguirá vendiendo bien porque hay una muy buena oferta de toros de todas las razas.