Espectáculos y Cultura > Danza

"Haré todo lo posible para que Bocca siga vinculado al Sodre"

El español Igor Yebra dijo que continuará en la dirección trazada por Julio Bocca

Tiempo de lectura: -'

05 de febrero de 2018 a las 05:00

Llegó el pasado lunes en la mañana y se fue con valijas y todo al auditorio para empezar a trabajar. El nuevo director del Ballet Nacional del Sodre (BNS), Igor Yebra, que sustituyó a Julio Bocca, no ha tenido tiempo de encontrar dónde vivir en Montevideo, pero junto a su asistente, el italiano también recién llegado Francesco Ventriglia, se concentran a pleno en tomar la gestión y preparar el estreno de La bella durmiente el próximo 15 de marzo. "Me parece tan apasionante lo que estoy viendo y descubriendo que al final se me pasan las horas rápido", dijo Yebra a El Observador.

El nuevo director del BNS ,de 43 años, se autodefine como "culo inquieto" y por eso ha hecho de todo, desde bailar en compañías prestigiosas de Europa, dirigir su propia escuela y abrir otra, municipal, en un gimnasio en la localidad de Amurrio (País Vasco), donde prácticamente no existía la danza clásica. Más recientemente protagonizó una versión totalmente masculina y vanguardista del clásico de Lorca La casa de Bernarda Alba, que obtuvo excelentes críticas en España.

Es futbolero, hincha del Athletic de Bilbao, y como buen vasco, le gusta comer bien. Está muy interesado en conocer el teatro uruguayo, dice que Montevideo "tiene un charme especial", ya anduvo en ómnibus y quiere ir a ver carnaval.

¿Qué se esperaba encontrar y con qué se encontró?

No me he llevado por el momento ninguna sorpresa. Porque tampoco hay grandes cambios. Tenemos un equipo de gestión que prácticamente es el mismo que estaba. Ya los había conocido. Confirmé que lo que había visto era efectivamente así, que es gente muy válida que hace muy bien su trabajo. El equipo artístico, algunos estaban y otros son nuevos. Pero por el momento parece que va encajando bien. Y la compañía lo mismo. Ya lo había visto. Es gente que tiene muchas ganas y mucha ilusión por trabajar. Por lo tanto en ese aspecto no hay grandes sorpresas. Hay muchas cosas que hay que ir coordinando y metiendo conjuntamente. Lo principal es que empezamos con La bella durmiente, con una producción impresionante y espectacular.

Hay complejidades porque hay que hacer que encaje la escenografía de Hugo Millán con el vestuario que se sale de lo normal. Para el público va a ser impresionante ver un espectáculo así. Hay quien va a caer totalmente enamorado y quien igual dirá: ¿qué es esto? Pero es bueno porque eso tiene que ser el espectáculo, eso tiene que ser el teatro, no dejar indiferente a la gente. Y para eso hay que verlo. Porque para opinar uno tiene que ver.

¿Es este vestuario de Agatha Ruiz de la Prada un desafío para el ballet?

Lo es para el ballet y también lo será para el público. Porque aquí digamos hay un público más conservador, por lo que he entendido, por lo que he visto y por el tipo de programación que hay. Digamos ese será también otro de los objetivos a largo plazo, no a corto plazo: habituar a la gente a que vean cosas más actuales. Lo que está ocurriendo en el mundo entero sobre la escena, que también lo vean aquí. Y las apuestas que se hacen fuera que también las vean aquí.

Usted viene de actuar en una versión rupturista de La casa de Bernarda Alba en España. ¿Cómo cree que le va a imprimir ese espíritu artístico contemporáneo al trabajo con el BNS?

Yo tendría cuidado con las palabras "contemporáneo", "clásico" o "neoclásico". Porque un contemporáneo si es bueno acaba siendo un clásico. Y hay gente que se asusta con las palabras. Le dices "contemporáneo" y se pegan un susto. Y si es muy bueno al poco tiempo ya es un clásico entonces te estás perdiendo algo simplemente porque una palabra te ha puesto una limitación. Eso es una gran estupidez. Me gustaría dar la oportunidad a que la gente vea lo que ocurre en el mundo en general y poco a poco irse habituando. Y te está hablando una persona que pertenece al mundo del clásico. Pero uno tiene que estar abierto absolutamente a todo y al final que la única diferenciación sea lo bueno y lo malo.

¿Mantuvo parte del equipo de Bocca o lo cambió por completo?

Mantuve los mismos en el equipo de gestión. Porque han hecho un trabajo que no tengo ya ni que decirlo, todo sabemos porque ahí están los resultados. El equipo artístico es diferente. El que está actualmente lo armé yo. Creo que hay que escuchar a todo el mundo para tener diferentes opiniones. Ver las cosas y esto no quiere decir que los otros que estaban no funcionaran, funcionaron porque la prueba está que hubo un resultado. También creo que había que darle otro aire, otro impulso. Es de continuación y sobre todo de consolidación. Para mí eso es lo más importante, consolidar lo que está ya hecho. Pero también había que aportar un poquito más de otro aire.

¿Tendrá el apadrinamiento de Bocca, más allá de algunas llamadas de consulta que usted pueda hacerle?

Julio es un referente indudable para el BNS y para el Sodre. Tiene que serlo y el Sodre quiere además que lo sea. Hasta me atrevo a decirlo en nombre del Sodre que también ellos quieren que siga siendo un referente. Y para la cultura y a nivel social es un referente. De mi parte voy a hacer todo lo posible para que siga habiendo un vínculo porque además creo y sería una pena enorme que eso no fuera así. Intentémoslo.

Entonces, más allá de que la programación anual ya está prevista, no hay por qué esperar grandes giros.

Seamos lógicos. Lo que se ha hecho aquí en siete años es increíble, mágico y hasta milagroso. Solo lo podría haber hecho Julio y en un lugar como este. Porque en Europa, no lo hubieran dejado a Julio hacer prácticamente nada. Y si se ha hecho es también gracias a que detrás hubo un apoyo y unos políticos que lo apoyaron y le dieron la facilidad de hacerlo. Está muy bien hecho, entonces darle un giro a esto no tiene ningún sentido. Lo que hay que hacer es consolidar esto para que cuando venga el próximo o la próxima no pueda darle ningún giro. Porque la dirección tiene que ser esta.

El objetivo es que sea una gran compañía. Como toda gran compañía su base principal es el repertorio del ballet clásico. Hay que seguir por esa línea pero consolidarlo.

¿Cómo percibe hasta ahora el relacionamiento del BNS con los demás cuerpos estables?

Eso vamos a ir viéndolo. Hay que esperar, hay que ver. Acabo de llegar el lunes. Para mí en esto lo más importante y el objetivo principal es La bella durmiente, que detrás hay un trabajo bastante complejo, y luego vamos a ir viendo paulatinamente todo lo demás. No soy de ir anticipando cosas, aunque sé que están ahí. Soy consciente de ello, sé que hay cosas que hay que mejorar. Esto es una institución grande, todos queremos que sea grande y por eso tenemos que estar todos ahí, y tener espectáculos con todas la máximas posibilidades que el auditorio nos aporta.

¿Cómo toma el hecho de hacer un ballet con pista?

Si tenemos la orquesta, si tenemos el foso, si tenemos todo eso, deberíamos aprovecharlo, aunque no sea un ballet clásico. Si es otro tipo de ballet, pero tiene una música para hacerla con orquesta, porque es lo que hacen los grandes teatros de ópera nacionales, es algo a lo que tenemos que aspirar.

El contrato es a un año, ¿tiene perspectivas de quedarse más tiempo?

Depende de cómo me tratéis (risas). Pero en eso soy día a día, paso a paso

Comentarios