A Aleksey Igudesman le encanta el asado. Le gustan los uruguayos, los paisajes y la música. Por eso fue lo más común del mundo escribir una canción que aclamara a Uruguay como “el mejor país”.
Igudesman, violinista ruso nacido en 1973, ya no recuerda el año en que escribió la canción, pero se tornó tan importante que aparece cerca del final de cada uno de sus shows.
Poco se imaginaba que en el país que inspiró a su obra, todas las semanas la frase “Uruguay es el mejor país” aparece en la serie web Tiranos temblad, casi como un leitmotiv para enaltecer todas esas cosas mundanas que, gracias a YouTube, tienen ahora visibilidad.
Igudesman, acompañado de su colega, el pianista Hyung-ki Joo, está en el país para filmar el próximo spot publicitario del Ministerio de Turismo, por supuesto, musicalizado por su canción Uruguay. Asimismo, el jueves realizarán su show a dúo junto a la Orquesta Juvenil del Sodre en el Teatro Solís.
¿Tenían idea de que se estaban haciendo famosos en Uruguay gracias a una serie?
Aleksey Igudesman. ¡No teníamos idea! De hecho nos enteramos hace poco gracias a un amigo nuestro, el cantante clásico Erwin Schrott. Él se encontró con nosotros y nos dijo: “¡Oh, dios! Su canción es famosa en Uruguay”.
Fue gracias a eso que ahora el Ministerio de Turismo los convocó para filmar el spot. ¿Qué harán?
AI. Nos van a llevar por todos lados con un tráiler. Una especie de escenario itinerante. Va a ser muy divertido.
Hyung-ki Joo. Vamos a recorrer Montevideo y Punta del Este y creo que algunos lugares del interior.
A la hora de componer la canción, ¿por qué decidió utilizar ritmos caribeños para hablar de Uruguay?
AI. Cuando vine por primera vez pasé mucho tiempo en Punta del Este, yendo al bar Moby Dick, y allí sonaba música latina. La canción Uruguay nació como una mezcla de diferentes estilos. Tiene salsa, samba y algo de tango bien escondido. Pero se trata de eso: una mezcla que reflejara la alegría de estar aquí. En nuestro show Big Nightmare Music tocamos la canción, así que le decimos a todo el mundo que Uruguay es el mejor país (risas).
¿El público le pregunta por qué piensa que es el mejor país?
AI. Sí y lo dice en la canción. Porque me gusta la gente, porque es casi caliente, que no es la verdad pero bueno, son las impresiones. He venido en verano, por eso para mí era caluroso. Una de las cosas más lindas de Uruguay es que la gente es simpática y alegre. Tal vez puedas contradecirme, pero es un lugar muy pacífico y positivo.
Hemos viajado alrededor del mundo y la mayoría de los países son fascinantes, pero me parece que aquí los estándares de vida son bastante buenos, tienen una comida maravillosa, tienen el mejor asado y la gente es en general muy amigable. Y eso es algo que se debe apreciar.
¿Qué sucederá en su show del Teatro Solís?
AI. Vamos a realizar porciones de nuestros shows. Empezaremos nosotros y luego tocará la orquesta durante 20 minutos. Concluiremos junto a ella y tocaremos Uruguay, por supuesto. Le enseñaremos a la orquesta a bailar la canción.
Se conocieron cuando eran muy chicos, ¿cuándo decidieron realizar un show juntos?
HJ. Nos conocimos a los 12 y nos dimos cuenta de que teníamos mucho en común. Ambos sentíamos que la música clásica era tomada demasiado en serio y teníamos la misma fascinación con el teatro y la comedia. Leíamos mucho Chéjov, Oscar Wilde, pero también crecimos con la comedia inglesa, como Monty Python. Y se nos ocurrió crear un concierto al que nos gustaría ir. Que tenga todo lo que amamos: teatro, comedia, música clásica y también otros géneros. Para nosotros toda la música es válida, no hacemos distinción. Por ejemplo, nuestra versión de I Will Survive mezcla muchas otras tonadas que comparten la misma secuencia armónica. Está Tchaikovsky, Chopin, Killing Me Softly y Final Countdown. Está todo sostenido en la misma estructura. Esa es nuestra pequeña manera de decir que toda la música viene del mismo lugar.
¿Esa manera diferente de ver la música clásica tendría el poder de llevar el público joven a los teatros?
HJ. Es una manera, pero no se necesita hacer comedia loca para que la música clásica tenga un lugar. Pero hemos notado que el humor es un ingrediente muy poderoso porque físicamente cuando te ríes estás más distendido y la atención es mayor. En nuestros shows tenemos varios momentos en los que no utilizamos comedia y la música se toca por la música.
Creemos que en esos momentos nos escuchan con más atención porque la audiencia está relajada. Y notamos que si solo hablamos con la audiencia sobre la pieza, eso ya hace la diferencia. Solo que nosotros con la comedia lo llevamos un paso más allá.