Regresemos por un instante a la tarde del domingo. Richard Porta pelea por la pelota y queda tendido en el área de Peñarol. La Ámsterdam silba y transmite su bronca entendiendo que el delantero de Nacional hace tiempo. La sanidad de Nacional atiende al jugador y lo retiran del campo de juego. El carrito que lo transporta se instala allá lejos entre la Olímpica y la Colombes. Porta se para pero es claro que está mareado por el golpe. El doctor Leonardo Salvarrey lo toma del brazo y Walter Ferreira habla con el jugador.
"Lo de Porta fue una situación puntual, especial, de adrenalina pura"
El regreso de Porta a la cancha, mareado por un golpe en la cabeza y contra la indicación del doctor Salvarrey, generó innumerables comentarios. El profesor Tulbovitz reveló a El Observador la situación vivida en el banco tricolor