Qué regalar. O qué hacer para no regalar lo mismo que el año pasado. Ninguna pregunta en la historia de la humanidad causó más dolores de cabeza en diciembre, un mes en el que justamente los dolores de cabeza no son lo más bienvenido. Ni los dolores de hígado. Para colmo, los regalos que hay que hacer son miles. Y si no miles, al menos decenas. Son tantos que uno no puede evitar ponerse a pensar en la persona que inventó la tradición, y no precisamente en los términos más amistosos. La lista se amontona, hay que dejar las neuronas y el aguinaldo en el proceso y todo para supuestamente cumplir con lo que corresponde en esta fecha. Bueno, esta última Navidad de la década podría ser un buen momento para rebelarse. Argumentar que el regalo per se pasó de moda y que no representa ninguna clase de afecto. Pero sabemos que nadie va a hacer eso. Ni siquiera quien escribe esta nota. Porque tampoco lo queremos dejar de hacer, porque sabemos que hacer regalos es, en el fondo, un lindo gesto. Estás pensando en alguien más. No pensás lo que te gustaría a vos; te ponés en el lugar del otro para anticiparse a su felicidad. Y ahí es cuando deja de importar la materialidad del regalo y pasa al primer lugar su carácter empático. Regalar es, además de una tradición, un gesto de empatía.
Quedamos entonces en que regalar está bueno. Pero está claro que sigue siendo difícil. Por eso desde acá queremos ayudarte a cumplir con todos. Vamos a pararnos en la feria Ideas + del parque Rodó –uno de los mejores sitios para encontrar el regalo original por estas fechas– y te vamos a sugerir un regalo o dos para cada miembro de la familia. Queda en vos ir por nuestras propuestas o hacer tu propia búsqueda.
En Ideas + hay varios stands que apuntan a los más pequeños de la casa, pero entre ellos se destaca especialmente Mona Bartola, que se dedica a fabricar juguetes de madera artesanales. El emprendimiento surge por la necesidad de diseñar juguetes pedagógicos que entretengan y enseñen al mismo tiempo, y entre su oferta hay distintos juegos y modalidades. Entre las opciones se destacan el desarmable "animal de las mil caras" o el tetris de los animales.
Leonardo Carreño
Niño
Siguiendo con los juegos, Rompecocos propone varios juegos de ingenio que apuntan a niños un poco más grandes. Su propuesta se basa en tableros, juegos de memoria y puzles de varios tamaños y precios que ponen a prueba la capacidad de resolver problemas de quienes los utilicen.
Leonardo Carreño
Adolescente
Quizás una de las etapas más difíciles a la hora de pensar un regalo. Una buena idea puede ser optar por un cómic o novela gráfica, un género literario que está en auge, que en Uruguay tiene varios exponentes destacados y que es ideal tanto para aquellos que son más afines a la lectura y para los que no también. En el stand de la AUCH –Asociación Uruguaya de Creadores de Historietas– hay varias propuestas nacionales e internacionales.
Leonardo Carreño
Adulto joven
Acá vamos a dar varias opciones, porque el término “adulto joven” puede hacer referencia tanto a una mujer de diecinueve años como a un hombre de 28. Para los amantes del diseño, Art Jungle puede ser una propuesta interesante a la que atender. El emprendimiento surgió este año como un proyecto de estudiantes del Centro de Diseño y ofrecen láminas decorativas y objetos con arte visual de autores nacionales y diseños propios. Hay cuadros, remeras, tote bags y más. Sietemilímetros también tiene una oferta parecida, y a lo mencionado anteriormente este proyecto de dos egresados de la Facultad de Arquitectura le suman almohadones diseñados y otros objetos de autor.
Leonardo Carreño
Uno de los clásicos de Ideas + son los stands de luminarias. Hay varios y en general todos ofrecen productos diseñados artesanalmente con materiales nacionales. El candil es uno de los más representativos de la feria, y tiene desde lámparas de dormitorio a estructuras más grandes que se pueden colocar en cualquier parte de la casa. Es un regalo que aúna decoración y utilidad.
Hombre adulto
Quizás es caer en el estereotipo más común, pero lo cierto es que una tabla de madera para cortar carne siempre termina siendo un buen regalo cuando las ideas se van agotando. En Rumo hay varios tipos, de varios materiales diferentes y de precios muy variados. Además, también se venden cuchillos y otros utilitarios de madera para la cocina.
Leonardo Carreño
Mujer adulta
Ya hablamos de clásicos de la feria y acá aparece uno más: los jabones artesanales. Son varios los emprendimientos que los elaboran y los venden en Ideas +, y en general los precios no pasan los $800 –los más caros son los que vienen en combos especiales junto con otros productos de higiene–. Los aromas e ingredientes, además, son muchísimos. Y como el diseño está en todos lados y siempre rinde, una buena idea puede ser dirigir la mirada hacia Acervo, un proyecto textil que busca darle un giro colorido y de autor a elementos de todos los días. Un neceser, un almohadón, una bolsa; todo en este lugar está estampado de manera artesanal.
Leonardo Carreño
Hombres o mujeres
En todo caso, un libro nunca falla. Hay varios stands pero en este caso recomendamos letras nacionales. Los puestos de las editoriales HUM/Estuario y Criatura, ambas abocadas a la edición de autores nacionales, están pegadas y junto a la fuente. Los títulos son muchísimos, pero recomendamos los siguientes: El pianista desnudo, de Juan Giansanti, Volver de noche, de Cecilia Ríos, Mordida, de Mercedes Estramil, y Nadie está muerto mucho tiempo, de Sebastián Miguez Conde
Leonardo Carreño
Los abuelos
Acá ser originales cuesta. Terminamos cayendo siempre en lo mismo. Por eso, puede llegar a ser interesante pasarse por el stand de Olga Olivera, una artesana que elabora esculturas a partir de materiales que va encontrando en las playas. Así, aparecen caballos, angelitos, pájaros y hasta quijotes elaborados todos a partir de maderas, moluscos, sedimentos y otros “ingredientes”. Los precios van desde los $200 hasta los $5000.